El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en una imagen tomada ayer. | TONI GARRIGA

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El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha animado hoy a los catalanes a ofrecer una imagen al mundo de pasión por la cultura y a proyectar el «mosaico» de una sociedad catalana «que incorpora la diversidad» y que actúa y seguirá actuando en el futuro con civismo y celebrando «lo que les une».

«Ofrezcamos al mundo el gran espectáculo del mosaico de la sociedad catalana, participando activamente, incorporando la diversidad y a la vez celebrando lo que nos une. Así es como somos y como nos gusta hacer las cosas y como las haremos», ha afirmado el presidente catalán en la declaración institucional que ha dado inicio esta mañana a la celebración de la Diada de Sant Jordi.

En un momento de debate soberanista por su apuesta de celebrar una consulta el próximo 9 de noviembre, Mas ha realizado un breve discurso alejado de la coyuntura política, y ha animado a los ciudadanos a exhibir 'senyeres' en los balcones, a pensar en los más desfavorecidos y también a compartir un momento con las personas queridas en el día de la rosa y el libro.

El discurso ha tenido el mismo formato que el año pasado, con la galería del Palau de la Generalitat como escenario y retransmitido por los medios de comunicación de la Generalitat, aunque el contenido ha sido más contenido y festivo puesto que Mas no ha mencionado directamente el proceso soberanista, a diferencia de lo que hizo en 2013, cuando dijo que «se debe ejercer el derecho a decidir para poder cuidar nuestra rosa sin tutelas».

En el día en que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, visita Barcelona para reunirse con el Gremio de Editores y a la espera de que mañana recale en Cataluña Mariano Rajoy, Mas, en su discurso, se ha remitido a la historia para recordar que las instituciones catalanas son centenarias, como la tradición de la rosa, que se regala por Sant Jordi desde el siglo XV.

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También ha recordado que dicha festividad se celebró en la «Barcelona asediada de 1714» y posteriormente fue restablecida formalmente por la Mancomunidad hace cien años, tras lo cual, en los años 20 del siglo pasado, se incorporó el libro, dando lugar al Sant Jordi actual, una de las citas más emblemáticas del año en Cataluña en que se regalan rosas y libros.

«Es bonito que el elemento representativo de nuestra Diada de Sant Jordi sea regalar, dice mucho de nuestro pueblo, de nuestra manera de ser y de nuestra manera de actuar: la rosa roja simboliza la pasión y el libro es el compendio de la cultura; tenemos, pues, pasión por la cultura y nos gusta compartir», ha afirmado.

El presidente catalán, en una declaración institucional de menos de cinco minutos, ha animado a los catalanes a sentirse parte de un pueblo «vivo y alegre que es y tiene ganas de ser», y ha apelado a salir a la calle con «paz» y «espíritu cívico», participando activamente en los diversos actos de Sant Jordi y «celebrando lo que nos une».

Mas, que ha hecho el discurso antes de acudir a la misa celebrada en el mismo Palau de la Generalitat, ha reclamado que no se olvide hoy a los que lo pasan mal por los efectos de la crisis económica y, en este sentido, ha pedido un detalle hacia las entidades del tercer sector y hacia los estudiantes.

El president también ha alentado a los ciudadanos a comprar libros y a que «rompan una lanza» por los autores catalanes, y ha terminado su discurso con un «Visca Catalunya».