La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ayer durante la rueda de prensa para presentar la convención que el PP celebrará el próximo fin de semana en Valladolid. | Efe

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La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se ha preguntado este jueves si su marido, Ignacio López Hierro, «no puede trabajar en nada», en relación a la denuncia sobre su contrato con Liberbank, y ha opinado que la Fiscalía ya ha tenido tiempo de investigar el asunto.

«Se pone una denuncia y la Fiscalía está investigando, por cierto desde agosto, que ya es tiempo para investigarlo» ha señalado en una entrevista en 'Los Desayunos de TVE' en la que se ha mostrado sorprendida porque se abordase un «tema personal».

La Fiscalía de Cantabria abrió en agosto de 2013 diligencias de investigación penal sobre la actuación de Ignacio López del Hierro en Liberbank para analizar si cometió delitos de apropiación indebida y falsedad documental.

La dirigente 'popular' ha apuntado que el autor de la denuncia --el exconsejero de Caja Cantabria, Alfonso Díez-- es afiliado a CC.OO. y asegura que su marido ha cobrado «a cambio de nada». Sin embargo, ha subrayado que no conoce ninguna entidad que esté dispuesta a pagar a nadie a cambio de nada. «Si algunos quieren que por el hecho de ser mi marido no pueda trabajar en nada están muy equivocados», ha añadido al respecto.

Así pues, ha defendido a su marido insistiendo de nuevo en que tanto él como ella «siempre han trabajado en el marco de la legalidad». «Lleva trabajando toda su vida, siempre ha tenido prestigio profesional», sostiene.

LOS ATAQUES A LA FAMILIA «NO VAN EN EL CARGO»

Para Cospedal, una cosa es que los políticos tengan que sufrir los «ataques de algunos» a razón de su cargo, y otra cosa es que a sus familiares «no se les deje vivir ni trabajar en el sector privado». «Lo de la familia no va en el cargo», ha apuntado, aludiendo a las «calumnias» y «difamaciones» que, a su juicio, se están producido a raíz de este asunto.

Preguntada después por el papel que deben tener los sindicatos en la vida pública, ha apuntado que estos deberían ser «de verdad entidades representativas de los trabajadores» y que deberían «apartarse de discursos políticos», porque de esta forma, «ganarían muchísima más credibilidad» entre los ciudadanos.