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El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha tildado hoy de «insólita, altamente preocupante y profundamente decepcionante» la decisión del Tribunal Constitucional (TC) de suspender provisionalmente la declaración de soberanía aprobada en el Parlamento catalán.

«Es tremendamente preocupante que un parlamento elegido y constituido democráticamente no se pueda ni pronunciar, ni aprobar una declaración», ha afirmado Mas en una comparecencia de prensa en el Parlament.

Mas ha remarcado que «el camino sigue, pese a los obstáculos», ya que, en su opinión, congelar el proceso soberanista sería un «acto desleal» a los votantes de las pasadas elecciones del 25 de noviembre.

El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite la impugnación del Gobierno central contra la declaración del Parlamento catalán del pasado 23 de enero, en la que defendía que Cataluña es «sujeto jurídico y político soberano», y la ha suspendido provisionalmente.

En una comparecencia ante los medios insólita por la celeridad en la que se ha producido tras el anuncio del TC, Mas ha denunciado que el alto tribunal «cuestiona la voluntad de las urnas», aunque espera que los jueces, cuando entren a analizar el fondo de la cuestión, apliquen el «sentido común».

Aunque comparta la estrategia, Mas ha afirmado que puede llegar a entender que el Gobierno central actúe para abortar el proceso soberanista, pero el Tribunal Constitucional, ha remarcado, debe actuar como un «árbitro», bajo los principios de «prudencia y equidad».

«Difícilmente la mayoría del pueblo catalán entendería que declaraciones como estas sean impugnadas y finalmente suspendidas», ha avisado el jefe del ejecutivo.

En este sentido, Mas ha recordado que el fallo del TC sobre el Estatut provocó cambios en la política catalana: «Hoy estamos donde estamos, entre otras cosas, por lo que pasó entonces, así que hay que tomar nota», ha remachado.

Mas ha subrayado que la resolución impugnada «no es ninguna declaración de independencia, sino una declaración política que se basa en lo que expresó mayoritariamente el pueblo en las urnas».

Así, ante la decisión del TC, el presidente de la Generalitat ha llamado a la unidad de las fuerzas políticas catalanas, porque lo que se tiene que defender ahora, ha dicho, «es el respeto a la voluntad expresada en las urnas, y esto no es ninguna tontería».