Imagen del etarra Bolinaga durante su reciente estancia en un hospital de San Sebastián para evaluar el grado de su enfermedad. | J. J. Monerri

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El informe de la Clínica Forense de la Audiencia Nacional sobre el estado de salud del etarra Josu Uribetxeberria Bolinaga, condenado por el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, concluye que el preso «en la actualidad no se encuentra en fase terminal y únicamente presenta leves síntomas clínicos» en relación con el cáncer que sufre.

El documento sostiene que «el tratamiento actual del enfermo, a la vista de la sintomatología que presenta, es compatible con ser llevado a cabo por los servicios médicos del centro penitenciario», ya que los pacientes en su situación tienen un 50 por ciento de posibilidades de superar los 11,3 meses de vida.

No obstante, concreta que cuando tenga que recibir un tratamiento de radioterapia «sí deberá realizarse en un centro hospitalario», ya que la enfermedad diagnosticada es «de muy mal pronóstico a largo plazo».

«El tratamiento de las eventuales complicaciones y de los nuevos síntomas que previsiblemente surgirán en el curso evolutivo de la enfermedad deberá ser valorado en el momento en que estos aparezcan», señala el informe, que está firmado por la médico forense Carmen Baena.

El informe contradice el que realizó el Hospital Donostia de San Sebastián, que estaba firmado por una «comisión médica» del servicio vasco de salud Osakidetza. El documento recogía que el preso se encuentra en una situación «irreversible» en la que «más de la mitad de los pacientes fallecen antes de los nueves meses y la probabilidad de supervivencia a los 12 meses estaría en torno al 10 por ciento», es decir, que tendría un 90 por ciento de probabilidades de fallecer antes de un año.