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La retahíla de nuevos ajustes anunciados este miércoles en el Pleno del Congreso por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y los aplausos que esas medidas han recibido por parte de la bancada del PP han exaltado los ánimos de la oposición, tanto que el presidente de la Cámara, Jesús Posada, se ha visto obligado a pedir calma y silencio a sus señorías en al menos media docena de ocasiones.

El ambiente en el Salón de Plenos era de tensa calma hasta que el jefe del Ejecutivo, después de tres cuartos de hora de discurso genérico sobre la última Cumbre Europea, ha comenzado a enumerar las diversas y numerosas medidas de ajuste que tiene previsto poner en marcha su Gobierno.

Ha sido entonces cuando se han ido intercalado a partes iguales los generosos aplausos y vítores que se escuchaban desde la bancada del PP a cada ajuste que anunciaba Rajoy con los murmullos y quejas que lanzaban los diputados del PSOE, pero también los del grupo parlamentario de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA).

SINDICALISTAS, ¡A TRABAJAR!
El momento de más tensión se ha vivido cuando el presidente ha explicado que tiene previsto ajustar el número de liberados sindicales. Enseguida se han comenzado a revolver los socialistas y los representantes de IU-ICV-CHA en sus escaños, sobre todo cuando desde el PP se ha gritado un «¡a trabajar!».
«¡Qué vergüenza!», se ha podido oír, a renglón seguido, en el hemiciclo justo cuando el presidente comentaba que el Gobierno iba a equiparar las condiciones en situación de incapacidad temporal a las del resto de trabajadores. «La tuya», replicaron desde el PP.

Ha sido a partir de entonces cuando se han sucedido los reproches entre socialistas y 'populares', algunos inaudibles en un hemiciclo en el que el PP no hacía más que arropar a Rajoy con aplausos, incluso cuando el jefe del Ejecutivo anunció la suspensión de la paga de Navidad en este 2012 también para diputados y senadores.

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Esta situación ha provocado que el presidente del Congreso haya tenido que intervenir en diversas ocasiones para rogar silencio y pedir a los diputados que templaran los ánimos y escucharan al presidente, que esperaba paciente en tribuna.

«Silencio, por favor. Sólo se puede opinar si se conoce lo que se dice», ha soltado en una de esas ocasiones Posada, quien incluso ha tenido que llamar la atención de dos de los diputados, ambos de la Izquierda Plural: Gaspar Llamazares y Ricardo Sixto. El portavoz de este grupo, José Luis Centella, también ha tenido lo suyo cuando ha cuestionado la amnistía fiscal. «¡Vete a Cuba!», le han soltado desde el PP.

EL PSOE TRASLADA SU INDIGNACIÓN A TWITTER
Cuando Rajoy trataba de justificar los «sacrificios» que está pidiendo a la población española para tratar de salir la crisis ha sido cuando el PP ha prolongado más sus aplausos al presidente, a quien han recibido en pie cuando volvía a su escaño tras terminar su alocución.

Este respaldo del partido que sustenta al Gobierno también ha 'excitado' a los diputados socialistas en las redes sociales. De hecho, el PSOE ha utilizado Twitter para trasladar la indignación que cada aplauso del PP le estaba provocando.

«Aplausos del PP inmorales», escribía una diputada. «La derecha española aplaude, puesta en pie, el mayor ataque directo a la calidad de vida de los españoles de la historia de la democracia», comentaba, por su lado, el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Eduardo Madina. «Pero, ¿qué es lo que aplauden los diputados del PP? ¿Aplauden los recortes? ¿Están satisfechos?», se preguntaba su compañero Rafael Simancas.