La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. | Efe

TW
7

Una política basada en las reformas y en la aplicación del liberalismo es la guía que el PP defiende para el inmediato futuro, con la previsión de que el crecimiento y el empleo lleguen en 2013, tras un período de sacrificios.

Esa es la conclusión de la primera jornada del congreso que el PP de Madrid celebra este fin de semana y en el que Esperanza Aguirre ha sido reelegida como presidenta de la formación con el 97,2 por ciento de los votos.

El plato fuerte de la jornada ha sido la presencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aunque su mensaje ha sido respaldado por otros oradores.

Sin embargo, ninguno de ellos ha aludido a la decisión del Gobierno central, ayer, de subir en 2013 de los impuestos que gravan el consumo, como el IVA, ni siquiera cuando algunos políticos eran abordados por los periodistas en los pasillos del congreso.

El punto de partida es que la situación económica es «peor de lo que se esperaba» y que para salir de la crisis es necesario, «por desgracia, hacer esfuerzos y sacrificios», según Soraya Sáenz de Santamaría.

Es preciso el control del déficit, acompañado de reformas en todos los ámbitos, en especial «de todo lo que no funciona», de modo que la crisis pueda ser aprovechada para cambiar y modernizar todas las administraciones.

«Aquí no sirven ni populismos ni electoralismos», según Sáenz de Santamaría quien ha querido trasmitir también un mensaje de optimismo y esperanza a las familias lo pasan mal: «Viviremos meses difíciles, complicados. Va a costar mucho, pero la sociedad quiere salir adelante».

El resultado de esas políticas se verá a partir de 2013, según se ha atrevido a augurar el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta: «firmeza, rigor y realismo: eso es lo que explica las medidas que pronto vendrán y que, con la austeridad, son la base del crecimiento y el empleo que llegarán el año próximo».

En su intervención, Beteta ha subrayado que el Gobierno va a cumplir con el déficit y ha añadido que aplicará la estabilidad presupuestaria «con todas sus consecuencias».

Entre medias ha habido críticas a los socialistas por sus años de gobierno (2004-2011), y de ellos ha dicho Sáenz de Santamaría que si ella hubiera dejado el país como lo ha dejado el PSOE, le daría «vergüenza salir de casa», mientras que Beteta ha acusado al anterior Ejecutivo de haber hecho previsiones económicas «falsas».

Por su parte, Aguirre ha intervenido ante el plenario a última hora de la tarde para defender su candidatura a la presidencia de los populares madrileños, que ejerce desde 2004.

Aguirre ha asegurado que se presenta a la reelección como líder del PP en la región para dar la «batalla ideológica» contra la izquierda y en favor de las ideas liberales.

Ha afirmado que los próximos años no van a ser fáciles, dada la situación económica, y porque «hay que luchar mucho para sacar adelante las reformas necesarias».

El congreso también ha sido plataforma para varios presidentes autonómicos, como el valenciano Alberto Fabrá, el balear José Ramón Bauzá y el extremeño José Antonio Monago.

Todos ellos han coincidido en la dificultad del momento y han abogado por las reformas para salvar prestaciones y servicios para, en palabras de Bauzá, «pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones».