Balears tiene un trabajador social por cada 1.583 habitantes, frente a los 3.858 de media estatal. | J. TORRES

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Los servicios sociales tienen un nivel de desarrollo débil, existe una disparidad de esfuerzos y coberturas entre las comunidades autónomas -desde 773 euros de gasto por habitante y año de País Vasco a los 120 euros de Balears, la peor-, y las regiones más endeudadas no tienen mejores prestaciones.

Son algunas de las conclusiones de una evaluación realizada por la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, que mide el desarrollo de éste ámbito en las diecisiete comunidades autónomas, según la relevancia económica, la cobertura a la ciudadanía y los derechos y la decisión política.

Castilla y León es la comunidad autónoma con mejor índice de desarrollo de sus servicios sociales (6,90 sobre diez), seguida de País Vasco y La Rioja (ambas con 6,70), mientras que la Comunidad Valenciana (0,80), Canarias (1,80) y Madrid (2,50) son las que peor calificación tienen.

Balears presenta un índice del 2,9 que la sitúa con un desarrollo débil de los servicios sociales, en la posición decimotercera entre todas las comunidades autónomas, la cuarta por al cola. País Vasco es la región que más gasto destina por habitante y año a estos servicios -773 euros-, seguida de Navarra -488- y Castilla-La Mancha -467-, mientras que Baleares -con 120 euros- ocupa el último lugar y en una posición cercana Valencia -129 euros-.

Déficit

En el aspecto económico, la situación de Balears es claramente deficiente, con sus tres indicadores muy por debajo de la media estatal: su gasto por habitante en materia de servicios sociales es de 119,8 euros, menos de la mitad de la media estatal que es de 280; su porcentaje de PIB destinado a servicios sociales es el 0,5 % frente al 1,25 % estatal, y el porcentaje sobre el total de gasto de la Comunidad es de 3,54 % frente al 6,93 % de media estatal.

En cobertura, Balears destaca por la dotación de estructuras básicas de servicios sociales de ámbito local, con 1 trabajador por cada 1.598 habitantes, frente a los 3.858 de media estatal, indicador que sitúa a Baleares en cabeza del conjunto de comunidades.

Solo una de cada 243,7 personas recibe Rentas Mínimas de Inserción en Balears, frente a una de cada 147,6 que resulta de la media estatal.