El portavoz del PSOE en la Comisión de Empleo, Jesús Caldera, durante la rueda de prensa en la que ha calificado de «decretazo» la nueva reforma laboral. | Inma Mesa

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La izquierda arremete contra la reforma laboral. Entre las diversas fuerzas políticas de la oposición destacan las críticas a la reforma que emanan del PSOE, desde donde se la tacha de «decretazo», o la valoración de CiU, quien ve «bien orientada» una reforma con la que se sienten «cómodos». La izquierda

Ha sido el portavoz socialista en la Comisión de Empleo del Congreso, Jesús Caldera, el que se ha referido en concreto a la reforma como un «decretazo», remarcando que a su parecer esta norma sólo sirve para incentivar el despido, por lo que no creará empleo.

Para el socialista, el «corazón» de la reforma laboral es «muy negativo», así se ha cuestionado si reducir las indemnizaciones de 45 días a 33 días por año trabajado es constitucional, y advierte de que más de nueve millones de trabajadores que cuentan en la actualidad con contratos ordinarios verán como sus indemnizaciones se reducen.

Todos los despidos

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Además, ha afirmado Caldera, la flexibilización del despido objetivo, de modo que las empresas que vean reducidos sus ingresos durante tres trimestres podrán despedir con indemnizaciones de 20 días por año trabajado va a conseguir que «prácticamente» todos los despidos que se realicen puedan ser objetivos.

Mejor recibimiento ha tenido el contenido de la reforma en CiU. Su portavoz en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, la ve «bien orientada» y atisba muy probable que le cueste al Gobierno una huelga general. Los nacionalistas vascos del PNV por su parte, acogen la reforma con «extraordinaria reserva y prevención» por la falta de consenso previo con agentes sociales y partidos político.

El coordinador federal de IU y presidente del grupo de la Izquierda Plural en el Congreso, Cayo Lara, ha sido otra de las voces que se han posicionado contra la reforma laboral del Gobierno, ya que a su juicio, «facilita el despido, legaliza el trabajo precario y acaba con la negociación colectiva. Se convierte a los parados en voluntarios forzosos».

El líder de IU ha señalado que no cabe más opción que la movilización contra esta reforma laboral de la derecha. En parecidos términos se expresó el diputado de ERC en el Parlamento catalán, Alfred Bosch.