Fotografía del 8 de diciembre de 2011 que muestra la fachada de la agencia de medición de riesgo Standard & Poor’s en Nueva York. | Efe

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La agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) señaló ayer que existen un 40 por ciento de posibilidades de que la zona euro entre en recesión en 2012.

Según indicó un portavoz de S&P, el crecimiento negativo de los países que comparten la moneda única europea podría alcanzar el 1,5% de media, aunque la actividad económica podría reactivarse en el segundo semestre del año.

El analista de crédito de esa agencia Moritz Kraemer argumentó que el análisis que S&P hizo del Consejo Europeo del pasado 9 de diciembre muestra que siguen existiendo «riesgos sistémicos» en la zona euro, lo que ha contribuido a la degradación de la deuda soberana de los citados Estados.

Una de las inquietudes que emanan en la zona euro, siempre según los criterios de la agencia, es la «larga disputa» de los agentes políticos sobre las soluciones para afrontar la crisis.


Falta de estrategia

Según el analista que ejerció de portavoz de S&P, aquella cumbre que se dibujó como crucial para salvar el futuro del euro no supuso un «punto de inflexión» en la gestión de la crisis que llevase a una solución eficiente y aún existe una «falta de estrategia comprensible» en los agentes políticos europeos.

Éstos, agregó, solo reconocen parte de los problemas que originaron la crisis de deuda, como los excesos presupuestarios, pero no han sabido atacar problemas como la diferencia de competitividad entre el centro y la periferia de la eurozona o la falta de confianza de inversores y consumidores.

«Los excesos fiscales que han podido tener algunos países en el pasado son solo uno, y quizá no el más importante, de los orígenes de la crisis», puntualizó.

Un «diagnóstico certero» debería tener en cuenta los «desequilibrios en materia de competitividad», añadió Kraemer, quien consideró que las decisiones políticas a escala europea no han estado a la altura «de la flexibilidad que hace falta».

En el caso concreto de España e Italia, países que han vivido recientemente un cambio de Gobierno, S&P reconoció que «se han hecho grandes progresos» pero se ven deteriorados por la coyuntura europea, insistió.

Aunque reconoció que ambos países no tuvieron problemas para colocar deuda en los mercados la semana pasada, precisó que «los riesgos de financiación aún están muy presentes».