La portavoz del grupo popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría y el coordinador de Justicia y Libertades Públicas del PP, Federico Trillo. | Efe - Jorge Zapata

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El Partido Popular ha optado por dosificar su programa electoral y sólo ha anunciado algunas de sus propuestas en la convención nacional, en la que los barones regionales han ensalzado, un día más, la figura de Mariano Rajoy como el presidente idóneo para el cambio que necesita España.


Aunque la reunión de Málaga tiene como objetivo presentar las líneas maestras del programa, los populares prefieren ir mostrándolo poco a poco según han reconocido fuentes de la dirección del partido, y tampoco se espera que Rajoy detalle hoy en la clausura muchos más compromisos de su acción de gobierno.


La secretaria general del Partido Popular y presidenta castellanomanchega, María Dolores de Cospedal, abrió ayer las intervenciones de los presidentes autonómicos del partido, que cerraron filas para subrayar las bondades de Rajoy frente a un rival, Alfredo Pérez Rubalcaba, que en palabras de Cospedal es «el vicezapatero», y si gobierna «todo puede hundirse más».


Todo ello en una jornada en la que, en los pasillos, era patente el malestar de algunos ex parlamentarios que aún no saben si irán en las listas electorales del 20-N pues, según han criticado, se han topado con el secretismo de la dirección del partido.


Código Penal


Entre las propuestas programáticas que ayer contó el Partido Popular está la de reformar el Código Penal para poner la prisión perpetua revisable e impulsar una ley que proteja a las personas mayores de los «abusos» de grandes empresas como la banca o las compañías telefónicas.
La elección por parte de la judicatura de doce de los veinte vocales

del Consejo General del Poder Judicial o la ya conocida promesa de recuperar el recurso previo de inconstitucionalidad han sido otras de las propuestas confirmadas en esta jornada, en la que han quedado abiertos debates sobre otros planes que el partido aún no ha querido confirmar.