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El Servicio de Estudios del BBVA (BBVA Research) ha revisado a la baja sus previsiones para el año que viene, al recortar el PIB tres décimas, hasta el 1,6% y elevar la tasa de paro cuatro décimas, hasta el 20,5%, según el último informe Situación España . De la misma forma, ha elevado dos décimas el paro previsto para este año, hasta el 20,8%, aunque ha mantenido inalterable la cifra estimada de PIB (0,9%). Esta cifra sigue lejos de las previsiones del Gobierno, que espera un avance del 1,3%. Como dato positivo cree que podría observarse creación de empleo neta durante el segundo semestre del año.

En materia de reformas, cree que los ajustes y reformas «van en la dirección adecuada», aunque estima que podrían ser «insuficientes» como para compensar los efectos negativos de los aumentos del precio del crudo y de los tipos de interés.

Lenta recuperación

Según el informe, la economía española mantiene una senda de lenta recuperación, aunque podría observarse creación neta de empleo durante el segundo semestre de 2011. En este contexto, BBVA Research prevé que la economía crezca en torno al 0,9% en 2011 y 1,6% en 2012. Según el servicio de estudios de la entidad financiera, no se esperan cambios importantes en el patrón de crecimiento de la economía española.

Así, asegura que aunque los ajustes y reformas realizadas van en la dirección correcta, «podrían ser insuficientes como para compensar los efectos negativos de los aumentos del precio del petróleo y de los tipos de interés».

El servicio de estudios de la entidad asegura que la exposición relativamente reducida de la economía española en su conjunto, tanto a la economía japonesa como a la portuguesa y la griega, junto con el mantenimiento de las expectativas de crecimiento global y en Europa, permiten anticipar que el entorno relevante para las exportaciones españolas se mantendrá favorable para su crecimiento durante el horizonte de previsión.

Pero la recuperación no será fácil. El BBVA asegura que a la debilidad de la demanda doméstica privada se suman la presión al alza sobre los precios del petróleo y el adelantamiento de las subidas, si bien tenues, de los tipos de interés del BCE.