El embajador estadounidense en España, Alan Solomont, durante la lectura de una declaración ayer en Madrid. | Angel Díaz

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El fiscal de la Audiencia Nacional, Vicente González Mota, encargado de la causa conocida como de los 'vuelos de la CIA', señaló ayer que existe un protocolo de colaboración entre «grupos españoles y americanos» dedicados a la lucha contra el terrorismo.

«No supone rendir cuentas ni representar los intereses de los americanos», indicó para asegurar que «nunca» se ha reunido con el embajador estadounidense ni ha recibido visitas desde su legación para que archivase ningún caso.

González Mota aseguró que no le preocupa la información dada a conocer por 'Wikileaks', en la que se le acusa de informar con antelación al agregado jurídico de la legación americana de que no se opondría a la petición de desclasificar documentos del CNI sobre la causa de los 'vuelos de la CIA', y puso de manifiesto el interés de la Fiscalía en esta causa ya que incluso solicitó en mayo de 2010 la prisión y la orden de detención internacional de los agentes de la CIA que viajaban en un vuelo que hizo escala en Palma.

Sólo información

La Fiscalía General reconoció que atendió «solicitudes de información», sin embargo defendió la absoluta autonomía e independencia de la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Por su parte, el Gobierno afirmó que no le consta que la diplomacia estadounidense presionara a altos cargos españoles para entorpecer causas abiertas contra políticos y militares de EEUU.

Según los documentos filtrados, EEUU maniobró en la Audiencia Nacional a través de su Embajada en Madrid, llegando a «utilizar» a fiscales, entre los que se cita a Cándido Conde-Pumpido y al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza.

Preguntado por dichos documentos en relación a las investigaciones abiertas por el 'caso Couso', los vuelos de la CIA o las torturas en Guantánamo (en los que se relata que el fiscal Zaragoza les dijo que haría todo lo posible para que el caso no cayera en manos del juez Garzón), el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, respondió que las decisiones de todos los empleados públicos «no pueden ser más claras y transparentes».

El embajador estadounidense en España, Alan Solomont, afirmó que confía en que las filtraciones de Wikileaks «no dañarán las excelentes relaciones entre España y EEUU».

Solomont subrayó que España y EEUU tienen una muy importante agenda de cooperación. «España es un aliado clave y un socio estratégico», afirmó.