El vigésimo primer Debate sobre el Estado de la Nación ha comenzado este mediodía con un homenaje y un minuto de silencio en memoria del ex presidente de la Cámara Baja Félix Pons, fallecido el pasado día 2 en Palma. | Efe

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El presidente del Congreso, José Bono, ha comenzado el Debate del Estado de la Nación con una especial mención al ex presidente del Congreso, Félix Pons, que murió el pasado día 2 de julio en Palma. Bono ha subrayado que, con su muerte, la sociedad española ha perdido «a un hombre de bien, destacado jurista, ciudadano comprometido con las libertades y diputado ejemplar».

Por ello, ha señalado que era un acto de justicia evocar su memoria, en recuerdo de la cual se ha guardado un minuto de silencio.

Posteriormente, el presidentel Gobierno, José Luis Rodríguez, ha iniciado su comparecencia refiriéndose a los recortes económicos que se están llevando a cabo."Pese a estos días de alegría, ha sido un año muy duro y difícil", ha afirmado para continuar diciendo que "España vive un momento crucial para su futuro inmediato".

Economía

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Ha señalado que, a la espera de los datos, «previsiblemente» la economía española crezca de nuevo en el segundo trimestre, y añadió que se están reduciendo con relativa rapidez algunos de los desequilibrios que la crisis mostró con tanta «crudeza».

Zapatero ha basado la previsión de crecimiento en los indicadores de actividad de los últimos meses, las afiliaciones a la Seguridad Social, la producción industrial y las cifras de aduanas o de gasto turístico.

Asimismo, ratificó las previsiones gubernamentales que indican que la economía española se contraerá el 0,3% este año, pero con crecimientos intertrimestrales «neutros o positivos» y una tendencia apreciable de mejora a partir del último trimestre del año, «también en el empleo».

En cualquier caso, admitió que se trata de un crecimiento todavía débil y sujeto al riesgo de los efectos de los ajustes fiscales adicionales que se han realizado.

Zapatero indicó que el mercado inmobiliario ha comenzado a normalizarse y destacó que la compra de viviendas acumula ya dos trimestres seguidos de crecimientos interanuales, los visados de rehabilitación llevan cinco meses de crecimientos y el alquiler alcanza niveles máximos.

También subrayó que la «enorme» contención presupuestaria preservará al máximo las partidas relacionadas con educación, investigación, desarrollo e innovación.

Además, afirmó que los gastos corrientes, las transferencias y las aportaciones a las empresas públicas serán sometidos a una nueva reducción. El presidente del Gobierno aseguró que para crear empleo y mantener e incrementar el nivel de bienestar hay que conseguir un crecimiento más sólido, sin aumentar el gasto público y aplicando las reformas que aumenten la productividad.

Edad de jubilación

Por otro lado, Zapatero ratificó la propuesta del Ejecutivo para elevar la edad legal de retiro desde los 65 a los 67 años de forma progresiva en un plazo de 12 años, y reiteró su intención de ampliar el periodo de cálculo de las pensiones para evitar el perjuicio que supone perder el empleo en los últimos años de la vida laboral.

Durante su discurso inicial en el Debate, Zapatero también mencionó su apuesta por aumentar el periodo necesario para tener derecho a una pensión para «mejorar su grado de contributividad», y apostó por «medidas relevantes» para la sostenibilidad que afecten a las jubilaciones anticipadas y prejubilaciones.

Así, el jefe del Ejecutivo se mantuvo firme en la propuesta de reforma del sistema de pensiones remitida por el Gobierno al Pacto de Toledo y mostró su deseo de que ésta pueda promoverse «cuanto antes» y con el más amplio consenso posible.

Aunque Zapatero insistió en que el sistema de pensiones se encuentra en situación de superávit y «no presenta problema de solvencia alguno», aseguró que tampoco se puede «cerrar los ojos» a una reforma ante el progresivo envejecimiento de la población. «No es un problema de hoy, pero es un problema que debemos resolver», añadió. «Debemos despejar cuanto antes las incertidumbres sobre la sostenibilidad del sistema», dijo, «para reforzar la credibilidad de las finanzas públicas».

Llamada de calma a los sindicatos

Además de reafirmarse en la propuesta de reforma del sistema de pensiones que el Gobierno trasladó al Pacto de Toledo, que fueron respondidas por los sindicatos con movilizaciones, el jefe del Ejecutivo defendió la reforma laboral, que ha motivado la convocatoria de la huelga general del próximo 29 de septiembre. Con una de cal y otra de arena, quiso calmar los ánimos de los sindicatos y aseguró que entre los objetivos de la reforma laboral «no figura el debilitamiento de los sindicatos».

Por otro lado, Zapatero tuvo algún guiño también para los empresarios cuando desgranó algunos de los aspectos más relevantes de la reforma laboral. Según dijo, el decreto del Gobierno incluye medidas «de calado» que se dirigen a aumentar la flexibilidad interna de las empresas a través de la aplicación efectiva de las cláusulas de descuelgue y los expedientes de reducción de jornada.

Por último, Zapatero quiso recomponer el tercer lado del triángulo que forma el diálogo social, roto tras el último desencuentro entre patronal y sindicatos en las negociaciones de los últimos meses, recordando que todas las disposiciones para aumentar la flexibilidad del mercado de trabajo son «medidas que requerirán acuerdo entre empresarios y representantes de los trabajadores».

Estatut

El presidente del Gobierno ha garantizado hoy que está dispuesto a evaluar la posibilidad de que algunos aspectos declarados inconstitucionales en el Estatuto de Catalunya puedan abordarse mediante modificaciones legales y en diálogo con la Generalitat de Cataluña.

Zapatero ha ha precisado que esa posibilidad se circunscribirá a los aspectos declarados inconstitucionales «no por razones de fondo, sino del tipo de norma apto para regularlos».

Terrorismo

Respecto al terrorismo, el presidente ha destacado que mantener la unidad democrática en la lucha contra el terrorismo es «el más efectivo homenaje» a las víctimas de la barbarie y la máxima contribución para alcanzar el fin de ETA. Zapatero se ha felicitado de que durante el último año ETA haya seguido «debilitándose» gracias al esfuerzo y la eficacia de las fuerzas de seguridad de España, Francia y Portugal.

El presidente del Gobierno ha subrayado que la eficacia policial ha conseguido descabezar la organización «una y otra vez» y ha evitado atentados «de quienes siguen sin tener otro lenguaje que el de la violencia».

El jefe del Ejecutivo ha resaltado los dos acuerdos parlamentarios alcanzados en las últimas semanas en materia de defensa de las víctimas del terrorismo y de persecución del entorno de ETA. El primero de ellos es la proposición de ley integral de ayuda a las víctimas del terrorismo que actualiza y mejora la protección de quienes se han visto directamente afectados por los atentados.

Política exterior y educación

Zapatero ha destacado también la consolidación de la presencia de España en el G-20, que se ha erigido como el foro económico mundial, y la reciente liberación de presos políticos cubanos como éxitos de su política exterior. «Nos hemos consolidado como miembros del G-20 y ayer mismo se ha hecho palpable nuestra influencia para que un grupo de ciudadanos cubanos disfruten en nuestro suelo su propia libertad», ha señalado. La alusión de Zapatero a la liberación de este primer grupo de presos políticos ha desatado los aplausos de la bancada socialista.

Por otra parte, el presidente del Gobierno ha asegurado que la «enorme» contención presupuestaria, se hará compatible con preservar «al máximo» las partidas relacionadas con educación e Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), que ha definido como «sectores cruciales para incrementar el potencial de crecimiento de nuestra economía».

Además, ha asegurado que quiere alcanzar el «máximo consenso posible» en cuestiones «vitales» para la economía, entre ellas, el mix energético, las políticas de ahorro y eficiencia energética o la gestión de los residuos nucleares.

Así, en materia de educación, el jefe del Ejecutivo, ha recordado el Plan de Acción para el curso 2010-2011, que incluye la inversión de 590 millones de euros, y que persigue lograr los objetivos planteados en el Pacto Social y Político Educativo. «No ha sido posible alcanzar un Pacto Social y Político Educativo -dijo-. Pero hemos podido consensuar los objetivos de la educación en la próxima década con los agentes sociales, las comunidades autónomas y la comunidad educativa».

Esfuerzo colectivo

Ya al final de su discurso, el presidente del Gobierno ha recalcado que el esfuerzo colectivo que requiere la aplicación de las reformas económicas es «necesario», tiene «sentido», entre otras, para preservar el Estado del bienestar en cuatro «firmes» columnas: la educación y la sanidad públicas, las pensiones y la dependencia.

Igualmente, ha insistido en que es necesario para mantener la política de becas; asegurar la renta de emancipación y ampliar el derecho efectivo a una vivienda en condiciones asequibles; defender la conciliación de la vida familiar y laboral, aplicando y extendiendo el permiso de paternidad; y proseguir la mejora de las pensiones mínimas.

«Es necesario, en fin, para mantener la cohesión en nuestra sociedad. Para preservar nuestro modo de vida, nuestros valores y todas nuestras aspiraciones, tiene pleno sentido este esfuerzo», ha concluido.

Antich pide consenso

Tras la finalización del discurso, el president del Govern balear, Francesc Antich, ha valorado las palabras dell jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, coincidiendo en la apelación al consenso de éste, ya que está convencido de que la unidad política es necesaria para que el sector privado tenga confianza.

En declaraciones a los medios de comunicación en el Congreso tras escuchar desde la tribuna de invitados la intervención de Zapatero, Antich ha estimado que el presidente del Gobierno ha expuesto los ingredientes para contar con una economía más sólida.

En este contexto, ha destacado la oferta del Gobierno para alcanzar «grandes acuerdos» con las fuerzas políticas.

A su juicio, el apoyo a las reformas estructurales que ha defendido Zapatero son necesarias para que el sector privado tengan confianza, invierta y cree puestos de trabajo.