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El Pleno del Ayuntamiento de El Vendrell (Tarragona) convirtió ayer a la ciudad en la segunda de Catalunya, después de Lleida, en prohibir el uso de los velos integrales ('burka' y 'niqab') en las instalaciones municipales.
Los ayuntamientos de Mollet y Terrassa (Barcelona) anunciaron que sus gobiernos están elaborando propuestas similares a las de El Vendrell para prohibir el uso del velo islámico en las instalaciones municipales.
Por su parte, el alcalde de Mollet, Josep Monràs, va más allá y anunció que pedirá un informe a los servicios jurídicos del Ayuntamiento para valorar si esta limitación se puede extender a la vía pública.
La moción en El Vendrell se aprobó con los votos a favor de CiU, PP, ERC y PxC, mientras que los siete concejales socialistas abandonaron la sala al empezar el debate sobre la prohibición.
Convivencia y civismo
La propuesta fue impulsada por CiU que gobierna con minoría de siete concejales, al tiempo que los socialistas tienen otros siete; Partido per Cataluña (PxC), cuatro; PP, dos, y ERC uno.
El documento aprobado en el Pleno propone la modificación de la Ordenanza Municipal de Convivencia y Civismo para «limitar el acceso y uso de cualquier tipo de vestido y de accesorios que cubran totalmente la cara, y que impidan la identificación y la comunicación visual en los edificios y equipamientos municipales».
En la presentación de la moción en el pleno, el concejal de Convivencia y Civismo, Jaume Domingo (CiU), señaló que la restricción de los velos integrales islámicos es «integradora» y que pretende favorecer la convivencia, apelando a derechos básicos como la «dignidad, la igualdad de género y la seguridad en los edificios públicos».
Los concejales socialistas abandonaron la sala por considerarlo un «debate estéril» que no afronta problemas reales, «con sólo cinco mujeres con burka contabilizadas en El Vendrell», aseguró el portavoz del grupo, Josep Lluís Pascual.
Bechach
Por su parte, el presidente del Parlament catalán, Ernest Benach, dijo ayer que considera una «auténtica barbaridad» que haya mujeres que utilizan el burka «a estas alturas del siglo XXI» en Catalunya.
En declaraciones a Rac1, Benach puntualizó que el Govern no apuesta por la prohibición del velo integral, sino por «el diálogo, y por no hacer un problema de algo que todavía no lo es, pese a ser importante».