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EFE/OTR PRESS-BILBAO/PARÍS Dos históricos dirigentes de ETA en prisión han pedido a la izquierda abertzale que plantee el fin de la violencia como cuestión central de su propuesta. Joseba Urrusolo Sistiaga y Carmen Gisasola han hecho un llamamiento a «esa mayoría amplia de la base social de la izquierda abertzale» para que «planteen claramente lo que piensan».

Según señalan, «hace cinco años» pensaban que «aquel proceso de paz que se iniciaba iba a ser el definitivo». «Nos equivocamos al pensar que la actitud que algunos aún mantenían en cuanto a la lucha armada y a kale borroka no podrían impedirlo», relatan en su misiva, publicada en los periódicos del grupo 'Noticias'. «Esta vez no puede volver a ocurrir lo mismo», afirman. Según dicen, «ahora que, por fin, se plantea el debate sobre el cambio de ciclo y de estrategia, conviene recordar que durante el proceso de Loyola, tanto la mayoría de la base social de la izquierda abertzale, la mayoría de los presos y hasta la Mesa Nacional de Batastuna, estaban deseando que dicho proceso fuera irreversible».

«Sería deseable que ETA decidiera el cierre de la lucha armada», pero si la banda «sigue como hasta ahora», debe ser la izquierda abertzale la que plantee el fin de la violencia, afirman los dos presos en su carta, en la que además abogan por cerrar el ciclo de la violencia y abrir una etapa «exclusivamente política».

Urrusolo y Guisasola apuntan que, «en la propuesta de debate» de la izquierda abertzale, «se intuye lo que se quiere decir, pero no se plantea claramente y el mensaje queda difuso, dando pie a que algunos sigan planteando fórmulas que hagan compatible abrir un nuevo proceso con el mantenimiento de la lucha armada, y esto es imposible».

Por otra parte, el que fuera jefe del aparato militar de ETA Juan Ibón Fernández Iradi, «Súsper», fue condenado ayer a 30 años de cárcel por el Tribunal de lo Criminal de París, que también dictó penas de entre 18 y cinco años para otros seis miembros de esa estructura de la banda terrorista.

La pena de Fernández Iradi, que tiene abiertas diversas causas en España, se fusionará con otra condena a 15 años dictada contra él en Francia en 2008.