La parte delantera del Civic Tourer no se diferencia en nada de la berlina y mantiene este aspecto deportivo y moderno tan particular.

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El nuevo Honda Civic Tourer es un vehículo que mantiene esta estética moderna y diferencial, a la que añade la imagen de vehículo familiar, que se caracteriza por tener un extra de capacidad que te garantiza un plus de polivalencia muy interesante.
Estéticamente, el nuevo Civic Tourer tiene una parte delantera idéntica a la del vehículo del que deriva, con un diseño muy afilado que da una imagen de coche muy dinámico y deportivo. El conjunto delantero se completa con un faldón bastante prominente, en la parte baja del cual se encuentran los faros antiniebla y una tira de luces diurnas LED.

La parte posterior del vehículo se diferencia bastante de la del vehículo de referencia, aunque mantienen una cierta similitud de estilo, sin que se desmarque en absoluto.
Gracias al diseño de tipo familiar se mejora mucho la visibilidad posterior, que era uno de los hándicaps de la berlina. Los parachoques posteriores, además, están perfectamente integrados en el conjunto.

PROPULSOR
El propulsor que hemos probado en este modelo es el 1.6 i-DTEC, un motor diésel de aluminio que cuenta con la tecnología Earth Dreams y que tantos éxitos está dando a la marca japonesa por su rendimiento y eficiencia mecánica.
Después de probarlo en el Civic Tourer podemos afirmar que es uno de los propulsores más interesantes del segmento, ya que este motor de 120 CV ofrece al automóvil japonés un dinamismo muy brillante, avalado por unas cifras bastante buenas. Así, tarda poco más de 10 segundos para acelerar de 0 a 100 Km/h y a la hora de recuperar vueltas en marchas largas también es bastante rápido. Esto es gracias a contar con un buen par máximo, de 100 Nm a 2.000 vueltas.

La verdad es que el motor se encuentra muy cómodo en bajo régimen, lo cual le confiere una conducción confortable y le permite acelerar de forma muy enérgica. En las altas revoluciones le cuesta mantener este ritmo de aceleración, pero le es suficiente. El consumo es otro de los apartados en los que este vehículo de dimensiones considerables sorprende gratamente, ya que la marca le otorga 3,9 litros a los 100 Km, que es un poco benévola con el coche, pero nosotros hemos conseguido poco más de 5 litros, que sigue siendo una cifra realmente baja.

COMPORTAMIENTO
El comportamiento en carretera es también bastante bueno, hasta el punto que no parece que estemos llevando una berlina familiar, ya que el dinamismo es uno de sus puntos fuertes y entra en las curvas con total facilidad sin tender a subvirar ni a sobrevirar en ningún momento.

INTERIOR
El interior es prácticamente el mismo que la berlina, aunque es en el maletero donde se ven las grandes diferencias, lógicamente. Es el maletero más capaz de su categoría, con 624 litros, cifra que ha conseguido en gran parte gracias al doble fondo con el que cuenta. La calidad de los acabados es muy buena, con ausencia de plásticos de baja calidad. El marcador es original, aunque desde mi punto de vista la practicidad queda un poco en entredicho porque la información para el conductor se representa en diferentes sitios, lo que confunde un poco. El equipamiento, por su parte, es muy completo, sobre todo en lo que se refiere a la seguridad activa y pasiva del automóvil.