Imagen de archivo de una empleada del hogar. | Teresa Ayuga

TW
7

El número de empleadas del hogar de Baleares que están dadas de alta en la Seguridad Social ha descendido un 11,05 % desde 2018, según los datos que han sido facilitados por parte de la Conselleria de Model Econòmic, Turisme i Treball. En concreto, en 2018 había 10.599 trabajadoras del hogar de media cotizando en las Islas, mientras que entre enero y noviembre de 2022 la media ha sido de 9.428.

Estos datos llevan a platearse qué ha sucedido realmente: si se ha producido una destrucción de empleo en este colectivo o si estas personas están trabajando en 'negro'. La vicesecretaria general de UGT en Baleares, Xisca Garí, ha asegurado que se debe a las dos causas. Por una parte, ha argumentado que con la pandemia ya comenzó a prescindirse de estas empleadas, algo que se ha prolongado con motivo de la elevada inflación. «Las familias recortan gastos y uno de los primeros que se ve afectado es el dinero destinado a tener una empleada en casa». Por otro lado, ha reconocido que es un sector muy dado a la economía en 'B', debido a las dificultades para realizar inspecciones y poder sindicarse. En este punto, ha advertido de los riesgos a los que se enfrentan los empleadores que no dan de alta en la Seguridad Social a las trabajadoras del hogar, puesto que si éstas sufren un accidente laboral tendrán que asumir el coste de la posible pensión en caso de incapacidad.

Por su parte, la secretaria de Políticas Públicas y Salud Laboral de CCOO, Eva Cerdeiriña, que ha subrayado que prácticamente todas las empleadas del hogar son mujeres y extranjeras, ha razonado que este descenso se debe principalmente a dos causas. Una de ellas, es que la última reforma que ha aprobado el Gobierno, y que entró en vigor el pasado mes de octubre, impide que sean las propias trabajadoras las que paguen sus cuotas a la Seguridad Social si han trabajado menos de 60 horas mensuales. Por lo general, eran ellas mismas las que se encargaban de abonar su cotización, pero ahora ya no es posible. Además, ya cotizan por desempleo.

La segunda causa es la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Cerdeiriña ha recordado que «en 2018 se incrementó un 4 % con respecto al año anterior; en 2019 lo hizo un 22,3 %; 2020, un 5,6 %; en 2021 se mantuvo sin cambios hasta el 31 de agosto y en septiembre de ese año aumentó un 1,6 %; mientras que en 2022 lo hizo un 3,6 % hasta los 1.000 euros actuales». La secretaria de Políticas Públicas y Salud Laboral de CCOO ha destacado que «las trabajadoras del hogar ahora tienen mejores condiciones laborales, pero eso ha supuesto un ligero coste en la contratación», aunque ha precisado que también se aplican bonificaciones; pero aún así «el desembolso es superior».

Mejor protegidas

La representantes de CCOO y UGT han coincidido en que las trabajadoras del hogar están mejor protegidas con la nueva normativa. Garí ha destacado que se ha eliminado la exclusión de este colectivo de la prevención de riesgos laborales y el Ejecutivo central se ha comprometido a elaborar un reglamento específico para ellas. Además, ha desaparecido la posibilidad de despedirlas sin motivo justificado. Ahora se tiene que dar algunos de estos tres supuestos: disminución de los ingresos de la unidad familiar o un incremento imprevisto de los gastos, que se justifique que ya no se necesita, así como un mal comportamiento o pérdida de confianza. Sin embargo, Garí ha precisado que UGT entiende que «no son motivos objetivos».

La secretaria de Políticas Públicas y Salud Laboral de CCOO ha reivindicado la necesidad de un plan de actuación específico y permanente de la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social para que la administración de oficio garantice el cumplimiento de los derechos laborales, de cotización y de protección social del citado colectivo. También ha pedido «la elaboración de un catálogo que identifique claramente las tareas, competencias, conocimientos y habilidades, ya que evitaría que las empleadas del hogar presten servicios de atención domiciliaria para personas dependientes, que en este último caso estarían sujetas a un convenio laboral distinto».

Por último, a vicesecretaria general de UGT en Baleares ha puesto de manifiesto que un 65 % de las pensiones de las trabajadoras del hogar no llegan al mínimo y tienen que ser compensadas. Esto se debe a que sus salarios suelen ser bajos. Aunque se tiene que abonar el SMI, no siempre se cotizan todas las horas necesarias para llegar a los 1.000 euros.