Sin dinero del impuesto turístico para turismo. Es la primera vez desde que se creó el impuesto que no se destina ni un solo euro a proyectos relacionados con el turismo a pesar de que el nombre es claro: impuesto de turismo sostenible. | Daniel Espinosa

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El impuesto turístico no destinará a turismo ni un euro de los 139 millones que se gastarán el año que viene con cargo a este tributo. Ninguno de los proyectos aprobados por la comisión de seguimiento se destinará a mejoras de las zonas turísticas y mucho menos a promoción de las Islas como destino turístico. Es la primera vez en la que la recaudación del impuesto no reserva ni un euro a políticas turísticas.

El reparto del dinero se acordó hace unas semanas y hubo unanimidad en los partidos del Govern a la hora de dejar fuera este tipo de inversiones, según señalan fuentes del Govern. Esta exclusión de proyectos de inversión turística es una de las causas que explica abstención del GOB, que en años anteriores se opuso con rotundidad a la propuesta de reparto planteada por el Ejecutivo balear en la comisión.

Abstención del GOB

De hecho, a diferencia de otros años, en la propuesta de actuaciones que se ha hecho, casi el 50 % del dinero total se destina a proyectos vinculados de alguna manera al medio ambiente. Por ejemplo, hay 20 millones para la mejora de las redes de agua, unas ayudas a los municipios que hace unos años se hacían desde el Consell a través del Plan de Obras y Servicios.

Hay reservados 6 millones de euros para inversiones en la modernización y adaptación al cambio climático de las explotaciones agrarias y diversas ayudas a varios municipios para mejorar el ciclo del agua. También hay una partida de 1,1 millones para la compra del castillo de Alaró y otros 3,1 millones para el incremento de suelo público en espacios de relevancia ambiental. También se reservan 1,3 millones a lo que definen como «adaptación experimental al cambio climático de los habitantes de Baleares».

Todas estas actuaciones que se financiarán con la ecotasa encajan en la idea de aprovechar el impuesto para hacer mejoras ambientales, pero en las inversiones del año que viene no aparece nada de la segunda palabra principal del tributo: la turística. Uno de los objetivos del impuesto era la mejora de los espacios turísticos de Baleares, pero en 2023 esta parte del impuesto ha quedado obviada por los encargados de aprobar los proyectos en la comisión.

Sí habrá dinero para la construcción de vivienda, con una reserva de 28 millones para este fin entre los 15 millones que destinará el Govern a avalar la compra de pisos de menos de 270.000 euros y los 13 millones restantes para la promoción de 53 viviendas de protección oficial para destinarlas al alquiler.

Viviendas

La construcción de viviendas no estaba incluida inicialmente en los proyectos que podrían financiarse con la ecotasa, pero el Pacte aprobó una modificacion de la ley en la pasada legislatura para poder hacer pisos con la ecotasa ya que se considera que la escasez de vivienda es una de las externalidades negativas que provoca el turismo.

El reparto del dinero de la ecotasa y el hecho de que se destinen 30 millones de euros a la construcción del tren de Llevant así como otros 13,3 millones a la puesta en marcha de la Facultad de Ciencias ha provocado las críticas de los hoteleros, que consideran que el Govern ha desvirtuado por completo el impuesto y lo utiliza como una fuente más de financiación de sus políticas.