La consellera, durante la presentación de los detalles tras el Consell de Govern extraordinario. | Redacción Digital

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El Govern ha aprobado este jueves el techo de gasto no financiero, primer paso para la elaboración del proyecto de Presupuestos de la Comunidad Autónoma de 2023, de 5.947,5 millones, que son 770,9 más que en 2022, un 14,9 % más, en un Consell de Govern extraordinario. El techo de gasto no financiero es «la parte que se destina a política públicas», y para completar el presupuesto autonómico deberán incluirse también los gastos financieros para completarlos, ha explicado en una rueda de prensa la consellera de Hacienda y Relaciones Exteriores, Rosario Sánchez.

Ese techo de gasto incorpora la anualidad de 2023 del factor de insularidad que aporta el Gobierno central, así como el mecanismo de recuperación y resiliencia de los fondos «Next Generation» y «REACT-EU» y permite «adoptar medidas extraordinarias» para que los hogares afronten la inflación, ha dicho la consellera. Sánchez ha asegurado que es un techo de gasto «expansivo», fruto de la actividad económica y «permitirá poner en marcha las 25 medidas del escudo social» por 200 millones que anunció la presidenta, Francina Armengol, en el debate de política general, y seguir desarrollando las políticas del Govern prioritarias en sanidad, educación, servicios sociales, vivienda y movilidad y «continuar el mayor ciclo inversor de la comunidad autónoma».

Según la consellera, desde 2015, el techo de gasto para los presupuestos ha aumentado en 2.500 millones. Sánchez ha explicado que el cálculo del techo de gasto se basa en las previsiones de crecimiento económico para 2023, de un PIB del 3,9 %, con «una economía que ya no tiene un efecto rebote y se estabiliza», y en el cálculo de los ingresos de la comunidad. Los ingresos no financieros previstos para 2023 —incluyendo los recursos del sistema de financiación autonómica, los ingresos por la recaudación de los tributos cedidos y propios, tasas y precios públicos, y otras aportaciones estatales y de fondos europeos— se sitúan en 5.446,68 millones, un 16,6 % más que la previsión de ingresos no financieros del presupuesto inicial para 2022 (774 millones más).

En 2023, se mantienen suspendidos los límites de déficit, deuda y regla de gasto, como desde 2020 por la covid. El déficit de referencia es del 0,3 % del PIB (unos 112 millones de euros). De los ingresos de la comunidad, el 61,5 % procede del sistema de financiación autonómica; el 21 % de los tributos cedidos, el 4,1 % de tributos propios, y el 10 % de aportaciones ajenas. La aportación procedente del sistema de financiación autonómica (anticipos de 2023 y liquidación de 2021) sube un 25,3 %, con 773 millones más, y alcanza una cifra récord de 3.350 millones, ha detallado Sánchez.

En cuanto a los tributos cedidos (impuesto de transmisión patrimonial y actos jurídicos documentados) aumentan principalmente por el de patrimonio, por «el dinamismo del sector inmobiliario» en la comunidad. En tributos propios (canon del agua e Impuesto de Turismo Sostenible, tasas y otros ingresos), la previsión baja un 0,6 %, con 225,82 millones. Sánchez ha explicado que los ingresos del ITS bajan porque este año figuran solo los correspondientes a 2023, y el año pasado estaban agregados los de 2021 y 2022. Ha recordado que se hizo una rebaja de los módulos para transitar la pandemia, porque los de 2019 no se ajustaban a la realidad pospandémica, y se aplazó el pago.

«En el 23 ya vuelve a la normalidad, los módulos anteriores y las finalidades de 2019», ha recalcado. La consellera ha explicado que, tal como se acordó en la comisión mixta del año pasado, «el ITS está previsto tal y como estaba hasta ahora». Sobre la tasa de juego, Sánchez ha recordado que hay una negociación con Podemos, que ha pedido hablar de la tarifa, pero es muy posible que la recaudación se reduzca porque no se ha recuperado la actividad del sector. Como quede determinada esa tasa «forma parte de la elaboración de los presupuestos», ha indicado.

Las aportaciones ajenas, bajan 74 millones. Las forman el mecanismo de recuperación, los fondos REACT-EU y los Next Generation, el factor de insularidad, fondos europeos estructurales y fondos finalistas del estado como la aportación de dependencia. La consellera ha justificado gran parte del descenso porque el año pasado Baleares percibió 65 millones del IVA, por una anualidad pendiente de pago a las comunidades autónomas de la era Montoro, una partida recogida en 2022 que no aparece en 2023.

Las ayudas europeas del fondo Next Generation crecen 108,2 millones, un 35 % más que el 2022, hasta llegar a 419,8 millones, de los cuales 317,9 millones corresponden al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y 101,9 a REACT-EU. Sánchez ha precisado que los fondos europeos pueden ampliarse si surgen nuevas convocatorias. El factor insularidad, derivado del Régimen Especial Balear (REIB), es de 109 millones. Sánchez ha explicado que baja respecto al año pasado, que fue de 183 millones, porque cuando se aprobó el factor de insularidad se tuvo en cuenta el retraso.

Se fijó «como cifra estructural los 110 millones en 5 años y 73 millones que compensaban el retraso en activarlo». En cuanto a qué prevé el Govern sobre los salarios públicos, la consellera ha explicado que está pendiente también de definirse a nivel estatal. «Seguiremos la misma línea», ha afirmado. Sánchez ha explicado que durante toda la legislatura los presupuestos se han aprobado cumpliendo los plazos fijados por ley y «se ha hecho en tiempo y forma», y el Govern prevé que este año también sea así.