Adrià Muntaner y José Reyes sostienen señalizaciones junto a los miembros de la mesa de trabajo. | UIB

Espai sense Fum es un proyecto que se inició durante el curso académico 2021-22 en la UIB con la planificación de actuaciones para conseguir de forma progresiva que los espacios abiertos de la Universitat sean lugares libres del humo nocivo del tabaco. El proyecto fue presentado este lunes oficialmente por Adrià Muntaner, vicerrector de Campus i Universiat Saludable; y José Reyes, presidente de la Associació Espanyola contra el Càncer (AECC) en Balears. La AECC forma parte elabora la planificación de las actuaciones y acciones para que el campus de la Universitat balear llegue a ser un espacio libre de humo.

En este sentido, la mesa de trabajo ha diseñado una encuesta para evaluar la situación actual del consumo de tabaco entre los miembros de la comunidad universitaria. Además, se han señalizado los espacios abiertos del campus de uso público libres del humo dañino del tabaco en la UIB, de acuerdo con la normativa actual. Voluntarios de la AECC recorrerán el campus con el fin de sensibilizar sobre el proyecto. También se ha organizado el primer curso de deshabituación tabáquica dirigido a cualquier miembro de la comunidad universitaria. La primera edición empezará en este mismo mes de octubre y será impartido por profesionales de la AECC. Finalmente, se realizarán campañas divulgativas del proyecto Espai sense Fum dirigidas a los miembros de la comunidad universitaria.

Forman parte de la mesa de trabajo, y asistieron a la presentación de este lunes, Rocío Maricel, técnica de prevención de la AECC; Elena Tejera, coordinadora autonómica de Adiccions; Cristina Mayol, del Àrea de Prevenció del Pla d’Addiccions i Drogodependències de les Illes Balears; Antoni Aguiló, catedrático de Salut Pública de la UIB; Patricia García, profesora del Departament d’Infermeria i Fisioteràpia de la UIB; Margalida Sastre, médica de la UIB; y Patricia Molina, técnica de la Oficina d’Universitat Saludable i Sostenible. De este modo, los espacios abiertos de la UIB han empezado a delimitar áreas libres de humo y, progresivamente, se irán incorporando otras, al tiempo que se irá concienciando a la comunidad universitaria de los daños del consumo del tabaco.