Las Islas tienen una carencia importante de médicos.

El sindicato médico está «alarmado» por la falta de relevos generacionales en Baleares, ya que se espera que en los próximos años se produzcan numerosas jubilaciones. Simebal prevé que las nuevas incorporaciones no serán suficientes para dar respuesta a la demanda. Esto se debe a que les llega el turno a los de la generación del baby boom, es decir, los nacidos en España entre los años 1950 y 1975; la más numerosa de la historia. Desde el IB-Salut han precisado que en 2021 se retiraron 59 médicos: 40 especialistas y 19 de Atención Primaria. En lo que va de año ya han cesado su actividad 49 profesionales: 26 de Atención Especializada y 23 de Atención Primaria.

El presidente de Simebal, Miquel Lázaro, ha manifestado que a todo esto hay que añadir que en las Islas faltan unos 800 doctores, entre especialistas y Atención Primaria. El problema es que un médico tarde en formarse 10 años, por lo que la solución a esta falta de profesionales no es rápida; en contraposición que la imperiosa necesidad de que estos perfiles profesionales. Además, ha destacado que las Islas tienen el problema añadido de que muchos médicos no quieren venir a trabajar por el elevado nivel de vida, e incluso, algunos que realizan su formación aquí se marchan por este mismo motivo. Las dificultades para acceder a la vivienda, los desplazamientos en barco o en avión a los que obliga la insularidad, el mayor precio de la cesta de la compra, etc, son algunos de los principales motivos.

«Hay un gravísimo problema. En Baleares tenemos un déficit muy importante de médicos en todas las áreas», ha advertido. A su modo de ver, esto se debe porque «ha fracasado la política de captación y fidelización de profesionales sanitarios por parte del IB-Salut». En este punto, ha argumentado que «muchos médicos no quieren seguir trabajando porque las condiciones laborales no son las adecuadas». Por poner un ejemplo, Lázaro ha recriminado que la ratio de Atención Primaria debería ser de 1.300 tarjetas sanitarias por médico, mientras que actualmente tienen unas 1.800 tarjetas de media. Esto va en detrimento del servicio que se presta a los pacientes, al tiempo que representa una carga de trabajo excesiva para ellos.

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El presidente de Simebal ha destacado que la «suerte» que tiene Baleares es que el 30 % de la población residente tiene seguro privado. En caso contrario, si todas esas personas acudiesen al sistema público de salud, el colapso sería muy importante y no se podría dar respuesta a la demanda, según ha asegurado.

La respuesta del IB-Salut

Desde el IB-Salut no comparten la alarma del sindicato médico. En este sentido, han explicado que «desde el año 2015 el Servei de Salut ha duplicado el número de plazas de formación de residentes en Atención Primaria con el objetivo de equiparar las jubilaciones de profesionales con las nuevas incorporaciones».

Además, han subrayado que se «continúan habilitando nuevas unidades docentes en los hospitales para poder formar a más profesionales y el 98 % de las plazas ofertadas cada año se cubren». Cabe destacar que «este año ha finalizado la primera promoción de estudiantes de medicina, de la facultad creada en 2015». Según el IB-Salut, «todo ello contribuye a garantizar a medio plazo una fidelización de profesionales».