Muchos comercios mantienen los escaparates encendidos pasadas las diez de la noche.  | Gemma Andreu

TW
6

El comercio balear ha solicitado al Govern una serie de aclaraciones sobre cuestiones de la aplicación del real decreto para la eficiencia y el ahorro energético que permanecen en el aire y que todavía no han generado un consenso entre responsables políticos y técnicos. El sector está básicamente reclamando seguridad jurídica cuando la normativa ya ha entrado en vigor pero su aplicación va a seguir moldeándose en las próximas semanas.

La reunión del pasado miércoles entre el Govern y el sector del comercio dejó sobre el tapete numerosas dudas y cuestiones que deben ser definitivamente aclaradas en las próximas semanas. El grueso de esas aclaraciones deberá correr a cargo del propio Ministerio de Transición Ecológica, quien ha requerido a las comunidades autónomas que le trasladen tanto dudas como aportaciones locales antes de final de mes, según explicó el propio Joan Groizard, director del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) y ex director general de Energía en Balears.   

Noticias relacionadas

Al tiempo que se pulen las aristas de la ley y se implantan las medidas adicionales -y se obtiene el visto bueno de Europa-, elGobierno va a solicitar más rigor y severidad a las autonomías en la aplicación de la normativa, por lo que el «margen» y la «flexibilidad» prometidos para que las empresas puedan adaptarse tienen una fecha de caducidad que recaerá casi inevitablemente en el mes de septiembre. «Está todo todavía muy verde», señala el presidente de Pimeco, Antoni Fuster, para añadir la problemática añadida que supone para los comercios la instalación de puertas automáticas en plena crisis de material y suministros. «Los proveedores ya me han advertido que no hay suficiente material –vidrio, metacrilato...– para abastecer la demanda que puede haber».

La alternativa preferida por el sector, la cortina de aire, todavía no tiene el beneplácito del Govern, ya que está a expensas de que los técnicos la validen como opción realmente viable y que cumple con los objetivos de ahorro energético. «Queremos que nos den seguridad jurídica», señala la gerente de Pimem, Maria Renart. «Hay mucha incertidumbre con la casuística», señala para agradecer algunas de las aclaraciones que s hicieron el miércoles en determinados puntos. No obstante, advierte, las dudas siguen arreciando y el decreto ya está en vigor.

Inseguridad ciudadana

Por su parte, el presidente de Afedeco, Antoni Gayà, señala «muchas cosas quedaron sin respuesta». Asimismo, incide en la cuestión de la diferencia entre la temperatura real y la del aire acondicionado o la cuestión de la sensación de calor en comunidades con un nivel de humedad tan alto como Baleares. Asimismo, considera que debería retrasarse la hora del cierre de luces a las doce de la noche, ya que «intentar pasear por la noche por Sant Miquel o Sindicat sin luz en los escaparates es una aberración y además disminuyendo la iluminación se genera más inseguridad ciudadana».

El apunte

Delegación del Gobierno y Cort achacan a fallos técnicos la vulneración del decreto

Ni Delegación del Gobierno en Balears ni el Ajuntament de Palma cumplieron el miércoles con la nueva normativa de apagar las luces a las diez de la noche. Las dos administraciones enviaron notas aclaratorias de lo sucedidoy achacaron a errores técnicos el incumplimiento del decreto en la misma noche de su entrada en vigor. Así, Delegación del Gobierno lamentó lo ocurrido y habló de un «fallo en el temporizador». Según explicó, el error no fue detectado hasta poco antes de las 23.15 horas, tras lo cual se apagaron las luces. Desde Cort se aludió a un «fallo en la programación» que se solventó posteriormente. «A la hora de reprogramar se produjo un error con uno de los relojes, pero ahora se ha detectado y ya se ha subsanado», aclararon desde el Ajuntament.