Anuncian movilizaciones. Los representantes de los trabajadores quieren poner en marcha una campaña de movilizaciones por la desidia con que se ha tratado a la empresa.

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El comité de empresa de la Fundación Bit amenaza de nuevo con movilizaciones por las duras condiciones de trabajo que soporta la plantilla, mientras el Govern, dicen, va despojándolos de sus funciones. Denuncian que la intención de IB-Salut de poner en marcha una central telefónica para cribar a los ciudadanos que quieran acceder a los centros de salud se ha convertido una amenaza para muchos lugares de trabajo. Y es que uno de los departamentos de la Fundación Bit, que depende de la Conselleria de Fons Europeus, es la centralita telefónica donde los trabajadores atienden las llamadas al 012, el SOIB y la Cita Previa sanitaria. Éste último número se lleva el grueso de las llamadas y, tras la puesta en marcha del llamado InfoSalut, verá cómo se duplica su función, por lo que se teme que terminen externalizando o haciendo desaparecer el servicio.

En cualquier caso son supuestos porque el presidente del comité, David Suñer, advierte de que el gerente de la Fundación, Toni Roig, ni siquiera se ha puesto en contacto con ellos. Tampoco este periódico pudo localizarlo. «Están vaciando la Fundación Bit», advierte Suñer, quien asegura que esta inciativa ha puesto  en peligro «a la 80 familias de las personas que llevan haciendo este trabajo». El representante de los trabajadores explica que el servicio que dan es anual y se va prorrogando con el IB-Salut, pero ahora «no sabemos si rescendirán antes el contrato o no se volverá a negociar».

La Fundación Bit es una empresa pública en la que se engloba una amalgama de servicios externalizados que se prestan a diferentes consellerias. «Nosotros vivimos de encomiendas y    siempre está el peligro de que vayan a desaparecer», asegura Suñer. De hecho, otra parte de su labor es de soporte informático (crearon, por ejemplo, la web de BitCita). Este departamento, por contra, ha visto cómo se incrementaba su trabajo «sin recibir la formación adecuada, ni contratar a más personal, llevando a los trabajadores a límites de agotamiento psicológico». Suñer recuerda que llevan años negociando un convenio.