El sol, un enemigo. La radiación ultravioleta es responsable de la aparición de manchas, quemaduras, del envejecimiento prematuro, de los daños en el ADN de las células de la piel y también de una posible formación de melanoma, de ahí la importancia de protegerse. | Redacción Local

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Aumenta el interés por el aspecto físico entre la población y crecen también los problemas relacionados con la piel. Y es que los dermatólogos avisan de que las consultas por haber maquillado una anomalía antes de solucionarla van a más. Una piel fea, dicen, es una piel enferma. La semana pasada, la Academia Española de Dermatología (AEDV) lanzó una campaña para visibilizar este problema cada vez más común. «La piel es un órgano más y es vital para el funcionamiento del cuerpo, solo hay una, no tiene recambios y la gente no la trata como debería», señala la doctora Elena Manubens, dermatóloga de la Clínica Rotger.

La especialista da fe de que ha habido un incremento en el interés por cuidarla respecto a hace unos años. «El problema es a quién se recurre», señala, porque «sólo el dermatólogo sabe cómo se pasa de una piel enferma a una no enferma, o al revés». Y es que las cicatrices por granos, una mancha irregular, una verruga de repente, las rojeces tras un láser... Pueden ser síntomas de que algo no va bien, «antes de arreglarlo estéticamente acude a un dermatólogo», insiste la experta.

En la campaña de la AEDV los bolsos, los zapatos y las billeteras de piel también tienen este tipo de problemas. «Si tu bolso fuera para toda la vida, ¿no lo cuidarías mejor?», señala la doctora Manubens.
Y es que si a la piel le surge algo raro es que no está bien, por ejemplo «podemos confundir heridas o ampollas con herpes y varicelas, que es una infección aguda por un virus», explica. «A una piel roja le pasa algo, no es que esté fea y no me guste», añade. Y de ahí que hayan aumentado las consecuencias derivadas de un mal tratamiento.

El principal problema con el que puede encontrarse la población que quiera hacer las cosas bien es la lista de espera para esta especialidad, pues hay mucha demanda para pocos profesionales. El incremento de este tipo de preocupaciones no ha ido acorde con un mayor número de especialistas que respondan a esta necesidad.

Sin embargo, «el paso por dermatología no tiene que darse en todo el proceso de un tratamiento, estamos para diagnosticar y dar pautas», sugiere la doctora Manubens. En realidad su petición es que antes de realizar cualquier procedimiento estético se pase primero por un dermatólogo, aunque sea algo tan básico como una depilación láser.

Dicho esto, la experta sugiere que solo es necesaria una visita al dermatólogo a lo largo de la vida para evaluar el seguimiento de cada persona en función de su tipo de piel y de sus elementos de riesgo. Más allá de este primer encuentro, «la piel es un órgano que se ve y es fácil que la gente se dé cuenta de si hay una anomalía». La doctora Elena Manubens defiende, paso a paso, por qué la piel no es moda, es salud, y no se debe dejar que la traten como si fuera un complemento.

MELANOMA l Cuando las células crecen sin control y provocan cáncer

El melanoma está muy asociado a las manchas en la piel. Mucha gente cree que basta quitarlas, «como con un borrador». El problema, señala la experta, «es que antes hay que ver qué tipo de mancha es». Si esta patología resulta maligna no se irá con un láser o una crema, es más, «tratarla mal puede empeorar el problema y convertirlo en algo muy grave». De esta forma, un melanoma superficial puede llegar a expandirse y retrasar el diagnóstico, como con cualquier otro cáncer. «Además, una mancha muy pequeña ya podría tener una gran repercusión, no hay que mirarlo cuando sea muy grande» , añade. Y es que el melanoma puede llegar a provocar la muerte.

CARCINOMA l El cáncer que surge de órganos que tienen algún epitelio

«Pueden darse el caso de que aparezca una verruga en la cara, voy a que me la quiten porque parezco una bruja, y resulta que es un carcinoma. Yo me lo quemo o me lo corto... ¡hay un montón de remedios caseros!», explica la médico. El peligro de los problemas de la piel es que no van asociados a un malestar, sino que parecen un problema estético, «y la gente no va al dermatólogo si no hay signos de dolor», lamenta.

ABRASIÓN l Desgaste o roce de la piel por raspón o quemadura

En relación a la estética, la abrasión o las quemaduras suelen padecerse cuando se produce la depilación láser. En este sentido debería hacerse un buen diagnóstico inicial para saber si está indicado para el paciente y qué tipo de láser puede utilizarse para seguir un tratamiento seguro. «Todos los que manejamos el láser sabemos cómo debe dispararse, pero si la piel se pone roja, o si tiene que blanquearse y no lo hace, o no se produce la reacción habitual, hay que frenar y revalorar el tratamiento, y no todo el mundo sabe leer los signos», incide la especialista. «A veces sometemos a la piel a repetidos tratamientos y sufre, se está quemando. Verlo no es fácil, por eso estudiamos seis años de carrera y cuatro de especialidad», reivindica Manubens.

ACNÉ l Los folículos pilosos se tapan con grasa y células muertas

En los casos de acné muchas veces se prioriza tratar la cicatriz pero no el trastorno cutáneo como tal y «si hay un problema, seguirá habiendo cicatrices». A veces, denuncia la experta, se hace una limpieza de cutis sin acudir previamente al dermatólogo, lo que retrasa más su cura. «El acné tiene un tratamiento cosmético pero no es lo único, la mayoría necesita además un tratamiento médico con cremas o orales y si no se hace seguirán», advierte la doctora Manubens. Otro problema son las cicatrices en sí, una consecuencia estética que viene derivada de un mal tratamiento. «Salen porque algo no funciona bien y hay que repararlo», dice. El acné afecta al 90 % de los adolescentes en mayor o menor medida. Son poros un poco tapados, con alguno sobreinfectado, que si se desarrolla de forma severa puede afectar a otras partes del cuerpo más allá del rostro.

ROSÁCEA l Enfermedad crónica que causa enrojecimiento

La rosácea es una enfermedad inflamatoria de la piel que viene derivada por un mal funcionamiento de células, la microbiota. «Se pierde el equilibrio de su engranaje y es como una rueda que se encalla, falla todo lo demás», explica. Esto se traduce en pieles con rojeces y, «si sólo lo trato como cosa roja que quiero que esté blanca, sin ver qué ha pasado, o por qué no funciona bien el engranaje, nunca arreglaré el problema», lamenta. A veces hay un sobrecrecimiento de bacterias o hongos, o son células que fallan en su función. «No puedo pintar encima y poner un parche, es como quitar una mancha de moho, volverá», concluye.

El apunte

Baleares registra 400 cánceres de piel al año

Según la Asociación Española contra el Cáncer, cada año se diagnostican en Baleares alrededor de 400 nuevos casos de cáncer de piel, una cifra que lo convierte en el quinto tumor maligno con mayor incidencia en la población del archipiélago balear. Además, se estima que cada nueve minutos alguien muere por cáncer de piel en el mundo. El riesgo de que se desarrolle esta enfermedad se incrementa con la exposición a la radiación solar, por lo que la protección frente al sol, sobre todo en las horas centrales del día, es el principal método de prevención.