Concentración en el centro de salud de Arquitecte Bennassar, tras una agresión. | Pere Bota

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Advierten de que los datos que reciben son «la punta del iceberg». El Col·legi de Metges de Balears (COMIB) notificó el año pasado 19 agresiones verbales, un 20 % más en 2020 y la cifra más alta desde que hace una década empezaron a registrarlas.

Rosa María Robles, secretaria general del COMIB advirtió de que «muchas no llegan a comunicarse» e hizo una llamada al colectivo sobre la necesidad de hacerlo para que se conviertan en denuncia. Desde la reforma del Código Penal de 2015, los facultativos públicos agredidos mientras ejercen son considerados autoridades y las sanciones incrementan. Fue un avance para el colectivo pese a que dejó fuera a todos los médicos de las clínicas privadas, lo que centra ahora sus reivindicaciones. «Entendemos las reticencias a comunicar pero si no lo hacen es como si no existiera», avisa.

La pandemia conllevó menos presencialidad en las consultas lo que también se refleja en los datos pues ahora surge un nuevo tipo de agresión, la telemática. «Tenemos un caso de acoso en redes sociales», explica. Desde el COMIB ofrecen atención jurídica y psicológica, pues los médicos agredidos suelen tener secuelas que impiden volver con normalidad al trabajo.

El comandante de la Guardia Civil David Navarro destaca la importancia de implementar la prevención, mientras que desde la Policía Nacional reclaman que para actuar, se necesita una denuncia y sólo contabilizaron seis en 2021. Víctor Manuel Fernández, jefe de servicio de Seguridad de los Profesionales del IB-Salut destacó que en 2021 se registraron un total de 502 agresiones a todo el personal, 80 de ellas fueron físicas y 422 verbales.