Reme, junto a la terapeuta Gloria Díaz.   

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«Yo pensaba que lo podía controlar, pero con la edad se multiplican los efectos, y cada vez necesitas más y más». Reme, de 62 años, pasó de jugar con el alcohol a vivir con una botella en mano. Ha tardado 30 años en darse cuenta de su problema, y hace tan solo un mes y poco que ingresó en Projecte Home porque quería cambiar. El programa Ítaca va dirigido a personas adultas con problemas de adicción alcohólica. Actualmente hay 65 personas de alta, y la mitad son mujeres. La mayoría de los usuarios, como Reme, acceden a este tratamiento con muchos años de consumo a sus espaldas y con unas carencias producidas por la soledad o el consumo oculto.

La terapeuta de Casa Oberta y responsable de la Comisión de Igualdad, Gloria Díaz, destaca este tipo de consumo como uno de los más comunes en mujeres:«La adicción la tienen durante más tiempo y se hace visible al cabo de muchos años. El tema del consumo oculto tiene que ver con el sentido de vergüenza, porque, a priori, se espera que la mujer sea cuidadora y responsable, no consumidora».

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Aprendizajes

Reme se dio cuenta de que tenía que cambiar cuando, un día, sus dos hijos le pillaron bebiendo en su casa. «Me dijeron que habían llegado a un punto en que, si seguía así, ellos se bajarían del barco. Entonces es cuando acudí al programa ambulatorio, con terapias semanales». Esto sucedió a finales de noviembre del año pasado, y reconoce que tuvo hasta cuatro recaídas. «Cuando eres alcohólica utilizas todo para no culparte. Te dices que bebes por que estás sola, disgustada o enfadada con alguien. Todos son excusas que buscas para beber, incluso estando feliz», reflexiona. Ha podido llegar a consumir hasta 15 latas de cerveza en un día, o tres botellas de vino. A pesar de todo, para su trabajo, dice, «he sido responsable, y entre semana no solía beber con tanta cantidad».

Tras recaer, Reme se planteó ingresar. Lo hizo por sus hijos y por ella tras 30 años oculta bajo los efectos el alcohol. «Desde que quise cambiar he vuelto a conectar con mis hijos, ellos me han ayudado mucho. Mi hija me ha expresado que se siente orgullosa de mí y que vuelvo a ser la madre cariñosa y responsable que era», confiesa. Ante el Día de la Mujer, Reme se muestra muy concienciada. «He conocido a Simone de Beauvoir». Desde la Comisión de Igualdad, Gloria Díaz, destaca que llevan años velando porque se cumpla la perspectiva de género de forma transversal.