El peque Marco, en el hospital de Zaragoza.

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Marco tiene tres años, ha vivido su corta vida entre Jaca (Huesca) y Zaragoza, es muy curioso y avispado para su edad. Su familia dice que sonríe sin parar, y eso que se ha pasado la mitad de su vida a caballo entre su casa y el hospital. Siendo solo un bebé le diagnosticaron una leucemia linfoblástica aguda tipo B. Lleva varios tratamientos «muy duros» de quimioterapia y transfusiones para intentar doblegar a la enfermedad. En plenas Navidades, cuando el cáncer parecía entrar en remisión, Marco ha vuelto a recaer. Al no tener hermanos, la única opción posible es conseguir un trasplante de médula, la única donación que se puede hacer en vida y en la que las células se regeneran al 100 %.

Tanto sus padres en Aragón, donde residen, como su familia en Extremadura, Madrid y Mallorca están recurriendo a los medios de comunicación de todo el país, a fin de que aumente el número de potenciales donantes, y entre ellos se encuentre la persona que pueda salvar la vida de este pequeño. La familia de Marco quiere dejar claro que no es un llamamiento a título individual, sino a nivel general. Por ello, piden a toda persona que quiera ayudar a su hijo que se anime a convertirse en donante de médula, para lo que basta con un simple análisis y pinchazo. Después, si se encuentra a un receptor compatible, se puede decidir si donar o no.

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Según el Banc de Sang i Teixits de Balears, la probabilidad de hallar un donante de médula no familiar compatible en todo el mundo es de uno entre 4.000. Aunque el mejor donante es un familiar, esta probabilidad solo alcanza al 25-30% de los casos, por lo que la mayoría de pacientes necesitan encontrar a un donante no emparentado a partir de los registros de donación.

Marco, el día de Nochebuena, con sus padres, Felipe y Charo.

«Marco es un luchador. Eso lo tenemos claro todos en la familia», apunta María José Ledo, su tía, natural de Extremadura, y residente en Baleares desde hace años. «Este verano estuvieron unos días en Mallorca, y mi sobrino estaba tan contento... no paró ni un momento. Cuando parecía que esta pesadilla se terminaba, las nuevas noticias han sido como un jarro de agua fría», confiesa la tía de Marcos, al tiempo que hace un llamamiento: «Necesita ayuda para recuperarse. Por eso estamos moviendo cielo y tierra para conseguir que haya más donantes, que ayuden a Marco y a muchos otros».

Tras conocerse la noticia en Extremadura de la recaída de Marco a través de la televisión autonómica, la familia ha recibido un aluvión de llamadas; y según el hospital Infanta Cristina de Badajoz, más de 300 personas de Fuente del Maestre, pueblo donde reside uno de los tíos del pequeño, se han apuntado para ser donantes de médula. Para hacerlo en Mallorca, hay que acudir al Banc de Sang i Teixits de Balears, situado en la calle Rosselló i Caçador, 20, de Palma.