La Ruta de Pedra en Sec es muy valorada por los turistas por los espectaculares e inesperados paisajes que ofrece a lo largo de su recorrido. | J.A.Ruiz

Hace ya 22 años que el Consell de Mallorca aprobó la creación de la Ruta de Pedra en Sec, también conocida como GR 221, siguiendo la nomenclatura europea de Gran Recorrido, entendido como un sendero homologado y señalizado de más de 50 kilómetros. El Pla Territorial de Mallorca, de 2002, ya incorporó la Ruta de Pedra en Sec a su contenido y en 2015 se aprobó para el recorrido su plan especial de ordenación y protección, de obligado cumplimiento.

Salvando la pandemia, la Ruta de Pedra en Sec ha sido un rotundo éxito. Es imposible cuantificar la afluencia de excursionistas y senderistas, pero es suficiente con hacer acto de presencia en cualquiera de sus tramos de montaña para darse cuenta de que caminantes locales y extranjeros lo conocen, lo recorren y lo valoran. En cualquier caso, un dato significativo podría ser el de las pernoctaciones en sólo tres refugios del Consell a lo largo de la ruta. En 2018 y 2019, en los refugios de Muleta, Tossals Verds y Son Amer, rondaron las 20.000, siempre con más de un 60 % de extranjeros. Si ésas son las pernoctaciones en tres refugios, la afluencia de senderistas que no duermen en los refugios es mucho mayor. Y entre esos usuarios de caminos y refugios los hay de todas las nacionalidades imaginables. El Consell de Mallorca va a prescindir de todas las concesiones de los refugios y los gestionará directamente con personal propio.

Restricciones

Josep Manchado, director insular de Medi Ambient del Consell, explica que «la pandemia ha tenido un importante efecto en la ocupación de los refugios. Con las restricciones, sólo podía haber un grupo de convivientes por habitación, de modo que un senderista que iba solo debía ocupar toda una dependencia. En el refugio de Muleta, en Sóller, el espacio es único para 32 personas. Si llegaba una pareja, era todo para ella. Ahora, los requisitos se limitan al certificado COVID o PCR en las últimas 72 horas».   

El Consell decidió la creación de la Ruta de Pedra en Sec en 1999.

La Ruta de Pedra en Sec como GR entre Andratx y Pollença a lo largo de Tramuntana tiene un trayecto previsto de más de 300 kilómetros, con 8 etapas y 9 variantes. Ahora cuenta con ocho refugios: Coma d’en Vidal (entre Andratx y Estellencs, a los pies de s’Esclop), Son Tries (Esporles), Can Boi (Deià), Muleta (Sóller), Castell d’Alaró, Tossals Verds (Escorca), Son Amer (Escorca-Lluc) y Pont Romà (Pollença), aunque dos de ellos, Son Tries y Castell d’Alaró, son asociados y no pertenecen propiamente a la red del Consell. Otros dos refugios, Can Boi i Pont Romà, por prevención de la COVID, estuvieron cerrados por ubicarse en núcleos urbanos, pero ahora se mantienen inactivos porque están pendientes de incorporarse a la gestión directa del Consell.

Manchado señala que «la ocupación de los refugios del Consell no ha parado de crecer desde antes de la creación de la Ruta de Pedra en Sec, pero ese crecimiento ha sido especialmente intenso desde 2007, con una inevitable caída en los dos últimos años por culpa de la COVID. En cualquier caso, los meses de mayor ocupación son abril, mayo, septiembre y octubre, lo que nos lleva a concluir que el senderismo en Mallorca y la Ruta de Pedra en Sec en particular    contribuyen decisivamente a la desestacionalización turística».

El trabajo del Consell en la ruta no sólo consiste en abrir, adecuar y señalizar tramos, sino también en recuperar el entorno ambiental y el patrimonio etnológico, como la restauración de una ‘casa de neu’.

Sin embargo, hay que decir que el GR, como tal, no está completado. Hay algunos tramos que no son de titularidad del Consell y, aunque son recorridos igualmente por los senderistas, la institución insular no puede actuar sobre ellos y señalizarlos como parte del GR. Se trata de tramos supuestamente privados, con una titularidad particular más que discutible en algunos casos. El director insular indica que «negociar cesiones con los propietarios es poco viable, pues generalmente se muestran reacios a ello y sería eterno. Una lucha judicial para demostrar la titularidad pública de esos tramos se puede alargar durante años y años, por lo que optamos por las expropiaciones. Actualmente, estamos en el proceso de expropiación del tramo entre la Trapa y el mirador Josep Sastre, en Andratx. Uno de los expropiados es el GOB, como propietario de la Trapa, pero existen otros titulares particulares en esa zona».

Otro tramo pendiente de incluir oficialmente en el GR es el comprendido entre Esporles y Deià. En este etapa hay espacios públicos como la Comuna de Valldemossa, Els Cairats y el Camí de s’Arxiduc, pero también hay numerosas fincas privadas. Manchado expresa su preocupación por un área concreta: «En los Cingles de Son Rul·lan se han producido accidentes, rescates e incluso muertes. Toda esa zona es privada y no podemos intervenir para señalizar el trayecto. La consecuencia es que algunos senderistas se despistan y se aventuran por los acantilados. Si ese tramo fuera público, podríamos señalizarlo adecuadamente y evitar accidentes. Iniciaremos las expropiaciones en esta zona cuando concluyamos las de la Trapa. Nos gustaría contar con una ruta enteramente pública entre es Capdellà y Pollença a final de legislatura».

También existen pequeños tramos o ramificaciones que podrían incorporarse a la ruta: La Vileta-Puigpunyent, UIB-Esporles (ya abierto), Palmanyola-Raixa, Santa Maria-Orient (por Coanegra),    Lloseta-Mancor y la recuperación del antiguo camino de Cala Murta a Cap de Formentor. Y también se prevén tres nuevos refugios: Galatzó (Calvià), Raixa (Bunyola) y ses Porqueres (Esporles). El director insular indica que «el refugio de Galatzó será la joya de la corona, con 52 plazas. Esperamos inaugurarlo durante el primer semestre de 2022 con una inversión de 1,5 millones de euros aportados por el Impost de Turisme Sostenible». Para más adelante quedan pendientes la ruta Artà-Lluc y la llamada Ruta dels Fars, entre Son Servera y el Port d’Andratx por todo el Migjorn de Mallorca y la Badia de Palma.

El apunte

Sorprendente precisión en los horarios de las señalizaciones de algunos tramos

Una curiosidad de la señalización del GR 221 es la sorprendente precisión de los horarios que aparecen en determinados tramos, como por ejemplo 1 hora y 1 minuto, o 1 hora y 59 minutos, cuando lo más sencillo sería redondearlos. Manchado explica que «estos horarios se deben a la aplicación de un programa informático de la Federación Española de Montaña que, teniendo en cuenta la longitud, la pendiente y el tipo de firme del camino, establecía esos tiempos para una persona de una condición física media. Ese programa informático ya no se aplica y el nuevo ya redondea».