Evoluciones de los paisajes, de izquierda a derecha: el puig Fumat y Cala Figuera, en Pollença; el Port de Valldemossa, en 1884 y 2021; el puente de Sa Creu, entre Sóller y Biniaraix. | Lluc Julià

El proyecto ‘Die Balearen, les Illes Balears, abans i després’, nació para «crear una herramienta útil para poder tomar conciencia, de una manera atractiva e incluso lúdica, del efecto que produce la impronta del ser humano sobre su propio entorno. Especialmente sobre el patrimonio natural y cultural de las Balears», explica su creador, el diseñador de contenidos, Lluc Julià. La disciplina fotográfica que el autor aplica en este proyecto se llama ‘refotografía’. «Consiste en ir fotografiando los lugares que se representan en los grabados que contiene la obra ‘Die Balearen’, del archiduque Luis Salvador de Austria», aclara Lluc Julià. Y con las fotografías que realiza, contrapuestas a las numerosas ilustraciones que acompañan la obra del Arxiduc «se puede comparar el estado de conservación del patrimonio cultural y la evolución del paisaje de las Illes Balears entre finales del siglo XIX y el siglo XXI», añade Julià.

Uno de los portales de la Llotja de Palma, tal como lo vio el ‘Arxiduc’ y en la actualidad.

Antes de empezar con la tarea de buscar y fotografiar los paisajes naturales y urbanos que se recogen en la obra del Archiduque Luis Salvador de Austria (1847-1915) «estaba preocupado por si los grabados eran fieles a la realidad porque muchas veces los ilustradores se tomaban licencias artísticas», explica el creador del proyecto ‘Die Balearen, les Illes Balears, abans i després’. Pero pronto comprobó que «la visión enciclopedista del Arxiduc hizo que en esas ilustraciones del siglo XIX no se olvidara ningún detalle y todo es perfectamente reconocible», explica Lluc Julià. Él mismo es quien se encarga de realizar las fotografías que permiten comparar cómo ha cambiado el paisaje de Balears. Pero para el diseñador de contenidos y fotógrafo no profesional Lluc Julià, la dificultad de captar las imágenes en la actualidad «no radica en encontrar esos sitios porque el Arxiduc lo dejó todo bien localizado, sino en encontrar el punto de vista exacto y hacerlo en una hora solar aproximada a la que representan los grabados porque si eso cambia también lo hacen las sombras y con ellas los volúmenes». Además de ese trabajo sobre el terreno «también hay que sentarse ante el ordenador porque hay que fusionar varias fotos o ajustar perspectivas para que todo encaje».

La ‘pollencina’ Cala Barques, en el s. XIX y en el XXI.

Proyecto vivo y en redes

Más de 50 comparativas entre grabados del Arxiduc y fotografías actuales pueden contemplase a través de la web diebalearen.com o en las principales redes sociales con el perfil @diebalearen. «Se trata de un proyecto vivo que nació en 2002 con el objetivo de convertirse en un libro pero que se ha adaptado al entorno virtual para poder seguir fotografiando los más de 500 paisajes naturales y urbanos que retrató el Arxiduc con los grabados que acompañan a la obra que dedicó al Archipiélago», explica el impulsor y creador de ‘Die Balearen, les Illes Balears, abans i després’. Lluc Julià reside en Menorca y por eso ha tomado multitud de imágenes en su isla. También ha fotografiado Mallorca, donde viaja a menudo con ese propósito. «Todavía no tengo ninguna ‘refotografía’ de las Pitiusas, confío en que el proyecto crecerá y pueda englobar todo el Archipiélago, pero Mallorca constituye la parte más voluminosa de la obra del Arxiduc y ahora estoy centrado en ello», concluye Julià.