Una sanitaria aplica la vacuna contra la COVID-9 a una mujer. | Efe - Nacho Gallego - nip

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La vacunación contra la COVID-19 se ha acelerado en Baleares y en el último mes se ha duplicado la administración de primeras dosis. En concreto, el pasado 29 de octubre se inyectaron 239 primeras dosis del suero contra el coronavirus, mientras que el 29 de noviembre (último dato facilitado por parte de la Conselleria de Salut i Consum) fueron 494. En el caso de las segundas dosis prácticamente no se ha producido variación: el 29 de octubre fueron 248 y el mismo día del mes de noviembre, 255.

Todo apunta a que uno de los motivos de este incremento es que el Govern ha pedido autorización al TSJB para poder solicitar el certificado COVID a las personas que deseen acceder a una parte de la restauración. Para poder obtener el certificado de vacunación hay varias opciones. Una de ellas es tener la pauta completa de vacunación, otra haber pasado la enfermedad hace menos de dos meses y otra presentar una PCR negativa hecha menos de 72 horas antes o un test de antígenos 48 horas antes de acceder a uno de estos espacios. En Baleares ya se han descargado más de 871.000 certificados COVID, más de 11.500 sólo el pasado lunes.

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El especialista en Salud Pública y Medicina Preventiva, Joan Carles March, ha añadido que otra causa que justifique la aceleración de las inoculaciones es que se han incrementado la incidencia acumulada a 14 días en Baleares. Este pasado martes era de 254,9 casos positivos de COVID-19 por cada 100.000 habitantes, mientras que hace un mes era de 92,2. «Esta situación se ha producido no solo en Baleares sino también en el conjunto de España. Así hemos podido ver que se pusieron más de 72.000 primeras dosis en la última semana, un 25 por ciento más que los siete días anteriores», ha declarado.

En este sentido, ha añadido que «el incremento de personas que han acudido a ponerse la primera dosis ha pasado después de que tocara techo a finales de julio y que descendiera progresivamente hasta finales de octubre, cuando volvió a despuntar. Asimismo, parece razonable que haya un repunte de primeras dosis debido, además del incremento de la incidencia, también al runrún sobre nuevas medidas restrictivas, que pueden llevar a la gente a vacunarse. También hay cierta presión en ambientes laborales y ello genera que haya peticiones más insistentes a los no vacunados de que se vacunen». También ha señalado que «la proximidad de los festivos -como el puente de la Constitución o la Navidad, que implican reuniones familiares o viajes al extranjero- animan a pincharse a los más rezagados».