Miembros de la Junta de Personal Docent expusieron sus resoluciones en la Conselleria d’Educació. | Jaume Morey

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El comité de empresa de los profesores de Religión, con mayoría del sindicato USO, ha dirigido un escrito a la Junta de Personal Docent no Universitari de Mallorca (formado por los sindicatos con representación en la Mesa Sectorial d’Educació) a raíz de una resolución de la misma sobre la Religión en los centros educativos públicos.

En el pleno de la junta del 13 de octubre, se aprobó una resolución en la que se defiende que «todas las religiones deben quedar fuera de los centros públicos, ya que la escuela laica debe fomentar espacios de diversidad, aceptación de las diferencias e inclusión. La esfera privada e íntima de las familias y de los lugares de culto no debe invadir los espacios públicos».

Esta resolución ha merecido, por parte del comité de empresa de los profesores de Religión, y en un escrito con membrete de USO, una respuesta de dos páginas y media. En ella, USO, sindicato mayoritario de la enseñanza concertada, señala que «la escuela laica no significa laicista. Una escuela laica es el espacio donde se puede enseñar cualquier religión establecida por el Ministerio, según los acuerdos con la Santa Sede y la Comisión Islámica de España».

Para USO, «los espacios de diversidad, aceptación de las diferencias e inclusión sólo se pueden hacer realidad enseñando las diversas religiones en las aulas. El conocimiento del hecho religioso hace que los alumnos tomen conciencia de las diversas culturas presentes en nuestra sociedad y las respeten».

El sindicato añade que «la educación no puede limitarse a la simple transmisión o adquisición de conocimientos» y que «las familias, según la Constitución, tienen derecho a que los hijos reciban una formación religiosa y moral según sus convicciones».

El escrito de USO no quita que la junta haya presentado otras reivindicaciones, además de su resolución sobre la Religión, que ayer fueron expuestas frente a la Conselleria d’Educació.

El presidente de la junta, Cosme Orell, explicó que «reclamamos el pago inmediato del 2,9 % de aumento de los años 2020 y 2021; no queremos volver a las ratios anteriores a la pandemia; rechazamos el nuevo Reglament Orgànic de Centres porque otorga a los directores funciones que eran de los equipos directivos, establece jerarquías entre los docentes y consolida diferencias salariales; y exigimos un presupuesto que atienda las necesidades educativas de Balears».

Sobre el escrito de USO, Orell insistió en que «la Religión corresponde al espacio íntimo y personal de las familias».

El apunte

«Vacantes y sustituciones sin cubrir»

UGT denunció este viernes «la no cobertura de vacantes y sustituciones docentes por el problema de la insularidad. Hay docentes que pierden dinero y sólo aceptan sustituciones para tener puntos en las listas de interinos. Esta situación afecta al conjunto de Balears, pero se ve especialmente agravada en Eivissa y Fomentera. Las principales dificultades se encuentran en el acceso a la vivienda, por el precio del alquiler, y en el desfase salarial en relación al coste de la vida, sin equiparación retributiva con Canarias, Ceuta y Melilla».