La normalización de la actividad de los cruceros propició, por vez primera este año, que coincidieran en el puerto de Palma cinco grandes buques el pasado domingo, día 10. La capacidad total de pasajeros sin pandemia hubiera sido de más de 40.000 cruceristas, pero el aforo que exige el protocolo sanitario COVID hizo que no llegaran a los 10.000 pasajeros. | Jaume Morey

TW
26

La Autoritat Portuària de Balears (APB) ha recibido ya de las navieras internacionales la programación de cruceros en el puerto de Palma para el próximo año, que suman 496 escalas y están todavía lejos de las cerca de 600 de 2019.

De momento, desde junio a diciembre de este año las empresas han programado 186 escalas internacionales en Palma, que supondrán más de 100.000 cruceristas. La evolución ha sido muy positiva desde que Marina Mercante autorizará los cruceros procedentes del extranjero a principios de junio.

La presidenta de la Comisión de Consignatarios de la Asociación Provincial de Empresarios de Actividades Marítimas (APEAM), Beatriz Orejudo, indica que la tendencia desde junio a ido a más porque hay una gran demanda por el puerto de Palma: «Hemos pasado de las dos escalas de junio, a las 15 de julio, 23 de agosto, 40 de septiembre y las 63 previstas en octubre, que es el mes que más actividad tiene por la regularización de los cruceros en el Mediterráneo. Para noviembre hay programadas 35 escalas y en diciembre ocho».

Puntualiza que la programación de escalas de cruceros para el próximo año «es una aproximación, porque son las que se han realizado en este mes». Añade que la llegada de cruceros, con las limitaciones y protocolos «ha determinado el número de cruceristas en los barcos, que está fijada hasta en un 50 % de su capacidad normal y no se ha producido ningún contagio que haya distorsionado su actividad en el puerto de Palma».

Sobre las críticas vertidas sobre la limitación de escalas, Orejudo afirma: «Es una cuestión polémica que se que debatir en profundidad y con todo detalle, puesto que no se debe limitar la llegada de cruceros sino apostar por la reorganización. Ello propiciará una llegada regulada de las escalas».

Este fin de semana se encuentra en Madrid para asistir a la undécima edición del International Cruise Summit, congreso que analiza cada año la actualidad de este sector. En este evento, que se celebra el 17 y 18 de octubre, la industria naviera y las empresas del sector analizarán el boom de cruceros que habrá a lo largo de 2022 en todos los puertos del Mediterráneo, entre ellos los de las Islas.

APEAM apunta a una normalización y a un mayor impacto económico en la ciudad de Palma y en el resto de la Isla.

La APB analiza de forma prudente la evolución de un sector que genera muchos ingresos al puerto y que tiene un efecto transversal en la hotelería, restauración, comercio, taxis y transporte turístico. La entidad aboga por regular la llegada de cruceros y que el tipo de buque no sea siempre un megacrucero, por el impacto negativo que ello genera entre la población.

Los cruceristas ya pasean y compran por el centro histórico

Las navieras, entre ellas Costa Cruceros, ya ha comenzado a organizar excursiones controladas por el centro histórico de Palma, lo que propicia que los cruceristas puedan tener un impacto económico moderado, de momento, en la oferta de restauración, gastronomía y comercios del Casc Antic.