Imagen de archivo de personas recogiendo objetos en una calle de Palma. | Jaume Morey

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Más de 266.000 personas en riesgo de pobreza y exclusión social en Baleares. Representa el 22 % de la población balear, un siete por ciento más con respecto al ejercicio de 2019. Es una cifra «preocupante» que lleva a esta región a encabezar el aumento de la tasa AROPE de todo el país, el indicador europeo que mide la pobreza, la privación de material básico y la baja intensidad laboral.

Estos datos se desprenden del último informe sobre el Estado de la Pobreza en Balearse, que presentó este viernes la Red para la Inclusión Social-EAPNBalears en el Parlament. La gran mayoría de los resultados obtenidos en este documento se extraen de la Encuesta de Condiciones de Vida 2020, con datos del 2019, por lo que aún no contempla los efectos de la pandemia.

«Una de cada dos personas en Baleares tiene dificultades para llegar a fin de mes y hacer frente a los gastos del hogar y los imprevistos. Esto es muy grave. Y si bajamos la franja de edad, uno de cada tres niños se encuentra en situación de pobreza. Lo que hacemos las entidades e instituciones es mucho, pero no basta», explicó el presidente de EAPN Balears, Xavier Torrens.

Pobreza

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A pesar de liderar el aumento, Balears se mantiene por debajo de la media estatal de AROPE. El informe destaca que la tasa de pobreza, en términos económicos, se sitúa en el 14 %, lo que representa 170.000 personas, dos puntos más que el año anterior. Pero dentro de este colectivo, 73.500 ciudadanos están en pobreza severa –quiere decir que son familias con ingresos por debajo del 40 % de la mediana de renta nacional.

El director técnico de EAPN Balears, Andreu Grimalt, se refirió a que el informe solo contempla la encuesta de condiciones de vida en hogares y deja fuera a colectivos como los sintecho.«Si se incluyeran en esta encuesta, los datos podrían ser mucho más altos», señaló. Asimismo, destacó que el grupo que más ha recibido el impacto de la pobreza es el femenino. «El incremento se explica en gran medida por el empobrecimiento de las mujeres, las más afectadas por la COVID-19. Las mujeres son las que han tenido trabajos más vulnerables y siguen siendo responsables de los cuidados en los hogares y de los niños y dependientes». Otro indicador menciona que hay más personas con privación materialsevera, que señala las dificultades de una persona para hacer frente a al menos a cuatro de nuevos conceptos o ítems de consumo básico. En 2020, el 6,9 % de los baleares vivía en esta situación. En este sentido, la cifra representa un incremento del 138 por ciento, según el informe.

Con respecto a las pensiones, el texto apunta que cerca del 43 % de los pensionistas reciben una renta inferior al umbral de la pobreza (688 euros), y 35.000 de estos están en una situación de pobreza severa con salarios de tan solo 458 euros. Desde EAPN advirtieron que la situación actual es «de máxima gravedad». «La pobreza puede ser reversible si queremos y ahí es donde está el quid de la cuestión», opinó Torrens. Potenciar los servicios públicos, eliminar la brecha digital o garantizar el derecho a una vivienda digna y a unos ingresos realmente efectivos fueron algunos de los resultados de la EAPN para mejorar los indicadores de pobreza y exclusión social.

Precisamente este viernes, la Cruz Roja repartió más de 492.331 kilos de alimentos a 22.485 personas de las Islas. Es la segunda y última fase del Programa de Ayuda Alimentaria a las personas más desfavorecidas y ha participado la Federación Española de Bancos de Alimentos.