En el curso 2020-21 recibieron la ayuda económica un 30 % de estudiantes más que el año anterior. | Daniel Espinosa

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La Conselleria d'Educació i Formació Professional prevé que aumente por segundo año consecutivo el número de alumnos beneficiarios de las becas y ayudas al estudio que otorga el Ministerio de Educación. En el pasado curso 2021-22 un 30 % más de estudiantes recibieron ayuda económica para seguir estudiando.

De hecho, el pasado curso en Baleares se concedieron 6.500 becas generales y 3.800 becas NESE, dirigidas a alumnos con necesidades educativas especiales. Como ya se pudo constatar el pasado curso 2020-21 también se prevé un aumento de solicitudes debido a la situación económica derivada de la pandemia de coronavirus que atraviesan muchos hogares, además de la ampliación de criterios.

Entre las novedades de la convocatoria del Ministerio para este curso destaca que los estudiantes universitarios podrán acceder a una beca para cursar el grado o un máster habilitante con una nota media de 5 puntos, en lugar de los 6,5 exigidos hasta ahora, según el real decreto de umbrales de renta y cuantías de ayudas al estudio. De hecho, está prevista a nivel nacional una inversión de 2.038 millones de euros para 460.000 becas de estudiantes de enseñanzas no universitarias y 390.000 universitarias para el próximo curso, lo que supone 138 millones más que el pasado año y un 24,5 % más de beneficiarios.

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La convocatoria para solicitar las becas para estudiar está abierta hasta el próximo 15 de octubre. Puede consultar los plazos, cuantías y condiciones en este enlace.

El dinero llega tarde

El retraso de las becas es un viejo problema de la educación en España. Los perceptores de las ayudas reciben las cuantías cuatro o cinco meses después del inicio del curso. En muchas ocasiones el primer ingreso no suele llegar hasta pasado Navidad. El Ministerio todavía no ha conseguido arreglar este problema que perdura durante ya hace algunas décadas.

Los estudiante solicitan la beca entre septiembre, un plazo máximo de hasta el 15 de octubre. Es decir, con el curso ya empezado y sin una previsión económica. Es a partir de octubre cuando el Ministerio empieza la revisión de solicitudes, y los estudiantes reciben el primer ingreso como pronto en diciembre. La burocracia retrasa el pago: la cuantía variable (una segunda parte de la beca que se reparte en función de los resultados académicos y otras variables) que esta llega en en mayo.

La último reforma del Ministerio de Educación y Universidades, impulsada por Manuel Castells, lucha por que el próximo año 2022-23 ningún estudiante empiece el curso sin saber si podrá beneficiarse de la beca. Se trata de una reforma de la gestión administrativa que la que se adelantará la notificación de la resolución sobre la solicitud de becas. De esta forma los estudiantes podrán saber antes del inicio del curso si cumplen los requisitos económicos para recibir o no estas ayudas y planificar así su curso académico.