Sociedad Balear de Contracepción. Son Llàtzer acogió la primera reunión científica de la entidad. Fue organizada bajo la dirección del doctor Francisco Javier Agüera.

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En el año de la pandemia se realizaron un total de 2.843 interrupciones voluntarias de embarazo en Baleares tanto en clínicas públicas como privadas, lo que supone una ruptura de tendencia para volver a las cifras de 2014, y un descenso de 500 casos respecto al año anterior. Son cifras del informe global elaborado en septiembre por el Servei d’Epidemiologia de Salut al que ha tenido acceso Ultima Hora.

«El informe nacional, donde se ve una tendencia similar, ya afirma que está relacionado con el confinamiento y un descenso de las relaciones de riesgo al estar aislados», explica la directora general de Salut Pública, Maria Antònia Font.

Baleares, que en los últimos años era la segunda autonomía con mayor tasa de abortos, se situó en tercer lugar el año pasado con 12,1 casos por 1.000 mujeres de entre 15 y 44 años. Sólo le superaron Catalunya y Asturias.

or otra parte, mientras que el Ministerio de Igualdad se plantea crear un registro de médicos objetores para garantizar el derecho al aborto en los hospitales públicos porque muchas mujeres deben desplazarse a otra provincia para abortar, en Balears el 63,3 % de las interrupciones voluntarias de embarazo se hacen en estos centros. Durante 2020 fueron 1.800 casos, la mayor crifra de la serie histórica de registros, que se ha ido incrementando desde que se aprobara en 2010 la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Aun así, también hay médicos objetores en las Islas. Según cifras presentadas ayer en la primera Jornada de la Sociedad Balear de Contracepción, en Son Llàtzer, rondaría entre el 25 % y el 30 % de los especialistas, lo que no impide salvaguardar ambos derechos: el de la mujer de ser atendida en un aborto, y el del médico que no desea realizarlo por ir contra sus principios.

El grupo de edad mayoritario de mujeres que decidieron abortar el año pasado fue el de entre 25 y 29 años. Sin embargo hay que destacar que hubo 19 casos entre mayores de 44 años, y ocho entre niñas de 14 o menos. «Más de una es una cifra muy alta, hay que analizar qué características presentan estas niñas. Ayer mismo (por el jueves) trabajamos en esto porque hay que identificar al colectivo, si tiene relación con tendencias culturales, educativas, o ver si son vulnerables», explica Font.

Por otra parte, el 28,4 % de quienes interrumpieron de forma voluntaria su embarazo, un total de 808 personas, ya lo habían hecho previamente en otra ocasión.

Es por eso que desde Salut Pública quieren hacer hincapié en llegar por igual a toda la población con las políticas de prevención. El principal objetivo es dar formación a todos los alumnos de la Isla, de centros públicos y concertaos, algo que se recupera al 100 % en este curso. La segunda meta es facilitar el hecho de que todo el mundo tenga acceso a los métodos anticonceptivos.