Imagen de archivo de una habitación de UCI para pacientes con COVID en Son Espases. | T. Ayuga

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Con la ola de contagios de este verano en remisión, el hospital de referencia de las Islas ya vuelve a planificar la recuperación de la actividad quirúrgica ordinaria. Si bien hace dos semanas que han empezado a retomarse operaciones más allá de las oncológicas y urgentes, de seguir así la situación epidemiológica, la previsión es alcanzar la normalidad a mediados de octubre, dentro de un mes. «Es difícil planificarlo porque llevamos un año y medio intentándolo y el virus siempre nos vuelve a sorprender», declara la directora médica de Son Espases, Carmen Sanclemente.

Respecto a situaciones anteriores, «esta última ola no la esperábamos pero ha sido mucho más rápida tanto en ingresos como en recuperación», advierte, «aunque con el agravante del verano, cuando mucho personal estaba de vacaciones». La doctora Sanclemente asegura que pese a las vicisitudes, «los que estaban lo han dado todo», de forma que se ha podido dar respuesta a la pandemia.

En la actualidad se está realizando el 40 % de la actividad quirúrgica programada. «Esta semana abriremos dos quirófanos y la que viene dos más», explica sobre las 18 salas de operaciones disponibles en el centro sanitario. Aunque la decisión no es sencilla pues para abrir un quirófano es necesario disponer de dos camas de críticos libres y «las áreas de anestesia, reanimación y UCI trabajan de forma muy coordinada para poder hacerlo», explica.

Con el repunte de contagios de este verano varias áreas del hospital tuvieron que volver a transformarse en zona de críticos. En reanimación, donde habitualmente hay diez plazas, ahora hay 20 también para pacientes no COVID, con la necesidad de trabajadores que eso conlleva. «El personal que las atiende son los de quirófano», especifica la directora médica que asegura que a medida que se den altas podrá ir recuperando su función original.

De momento, los jefes de servicio de programación quirúrgica se reúnen cada jueves para repasar, caso por caso, las intervenciones que deben realizarse. «Lo urgente se ha hecho todo, y entre lo preferente y oncológico ha habido que repasar qué podía ser aplazable revisando uno por uno a los pacientes en lista», comenta Sanclemente.

Son Espases, así como el resto de hospitales de las Islas, dispone de un plan de contingencia que se ha ido desplegando en función de la situación epidemiológica. Este año, además, «tenemos un plan pensado para la gripe porque aunque el año pasado no hubo ahora esperamos que las medidas se relajen. Tenemos claro es que la COVID no se irá y habrá que convivir con las dos enfermedades», advierte.

La falta de personal es un problema recurrente en Salut pero «la bolsa de contratación está vacía, cogemos a todo el que está disponible», añade. Aún así, las recientes oposiciones añadirán efectivos o, como mínimo, mejorarán la situación laboral de los sanitarios.

Dos trabajadores anularon sus vacaciones este verano

El IB-Salut hizo un llamamiento para que los sanitarios pospusieran o anularan de forma voluntaria sus vacaciones y afrontar así el repunte del verano. De los cerca de 5.300 empleados de Son Espases, dos lo hicieron. «Tenían derecho a irse tras año y medio dándolo todo y los que éramos nos hemos arreglado. Se me ponen los pelos de punta al pensar en cómo han reaccionado todo este tiempo», apuntó Sanclemente.