Cristian Melogno y Julián Delgado son dos fundadores de Unió Socorristes Mallorca. | J.M.

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Un grupo de trabajadores de la empresa concesionaria del servicio de socorrismo de las playas de Palma ha decidido organizar el primer sindicato de vigilantes de la Isla, Unió Socorristes Mallorca (USM). Se trata de una sección sindical de la CGT y cuenta, de momento, con unos 25 afiliados, más de la mitad de la plantilla.

Cristian Melogno y Julián Delgado son el secretario general y el organizador sindical, respectivamente. Los socorristas afirman que «Balears es una referencia turística. ¿Qué viene a buscar el turista? La playa. ¿Quienes cuidan la playa? ¿Cual es la primera línea antes del consumo en hoteles, restaurantes o bares? Esto es secundario en comparación al espacio natural que vienen a disfrutar los turistas. Este espacio está cuidado por nosotros, que sufrimos una situación de precariedad a lo largo de los años que responde a la acomodación del sector».

Precarización

Melogno y Delgado apuntan que «asistimos a una precarización en connivencia entre los ayuntamientos y las empresas adjudicatarias. El último responsable es el ayuntamiento, que es el que decide cuánto tiene que cobrar el profesional».

Los sindicalistas reclaman la creación de un convenio específico para el sector, la creación de categorías que limiten las parcelas de territorio que deben cubrir, el pago de horas extra, el cumplimiento de cuotas paritarias y la implantación de un protocolo contra el acoso, así como disponer de material homologado, como aletas, para mejorar el servicio.

«Queremos un convenio específico. Estamos en el Convenio de Instalaciones Deportivas y Gimnasios, que no coteja nada de lo propio de nuestra actividad, donde el socorrista es una figura mínima. Exigimos un convenio especial de socorrismo con un apartado de socorrismo en espacios naturales. Nosotros estamos en una posición de responsabilidad civil, responsabilidad penal y primera línea sanitaria y ganamos el salario mínimo. No nos están respetando horas extra y no nos están respetando descansos», denuncian los impulsores del sin- dicato.

Incumplimientos

«En la licitación escrita por el Ajuntament de Palma dice que tiene que haber un socorrista reactivo (disponibilidad exclusiva) cada 400 metros. Esto no se cumple. Hubo tres muertos por parada cardiorrespiratoria esta temporada fuera del horario de servicio. No se trata solo de una cuestión salarial. Los contribuyentes pagan impuestos que no se están viendo reflejados en el servicio. El servicio es malo porque se está ahorrando por todos lados. Yo (Melogno) tengo material no homologado», denuncian ambos.

Preguntados por si llevarán a cabo actos reivindicativos para denunciar su situación, los vigilantes no quieren todavía mostrar sus cartas. «Por supuesto que tenemos algo pensado. Mostrar es innecesario. Se valdrán por sí mismos», zanja.