El Servicio de Salud contratará la prestación del servicio de radioterapia de protones para pacientes de cáncer infantil. | M. À. Cañellas

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El Servicio de Salud contratará la prestación del servicio de radioterapia de protones para pacientes de cáncer infantil, por un valor máximo estimado de 925.524 euros por dos años, lo que evitará que tengan que ser trasladados para recibirla.

El portavoz del Govern, Iago Negueruela, ha explicado en la rueda de prensa del Consell de Govern que hasta ahora, para poder recibir radioterapia con protones, los niños eran trasladados inicialmente a Alemania o a Suiza, y más recientemente a la península. Ha detallado que, en los últimos años, se ha desarrollado un nuevo tipo de tratamiento radioterápico para el cáncer infantil, que utiliza partículas pesadas, denominadas protones, en lugar de emplear fotones.

Guiados correctamente, los protones tienen la particularidad de garantizar la liberación localizada de energía minimizando los efectos nocivos sobre los tejidos sanos y concentrando dosis altas de radiación en el tejido tumoral. Gracias a esta característica, la radioterapia con protones está particularmente indicada para tratar los tumores profundos, sobre todo cuando hay que preservar estructures críticas o órganos sanos, cosa que reduce al mínimo las secuelas de la exposición a fotones (tumores secundarios y daños en órganos y estructuras vitales).

En la edad pediátrica, la exposición a fotones, utilizados en radioterapia clásica, puede suponer efectos secundarios importantes, tanto en la fase aguda de la enfermedad como a largo plazo, como por ejemplo la alteración del crecimiento o de la esfera cognitiva y neoplasia radio inducida.

Por todo ello, el Ib-Salut dispondrá de una opción radioterápica (terapia de protones o PRT) que garantice más eficiencia que la radioterapia de fotones y que, en conjunto, tenga menos efectos secundarios, porque «representa una alternativa válida en la estrategia oncológica, sobre todo para los pacientes pediátricos».

Hasta 2019, estos pacientes eran derivados a clínicas con terapia de protones en Suiza y Alemania. El último año, los pacientes fueron derivados a clínicas de la Península que habían puesto en marcha esta terapia.