El ‘Cygnus Montanus’ permanece en el Club de Mar junto a su tripulación bajo un embargo cautelar.  | Pilar Pellicer

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El control de aduanas al Cygnus Montanus, el velero de lujo del presidente del consejo de administración de Volvo, ha sido máximo. La embarcación permanece con un embargo cautelar en el Club de Mar de Palma pero hace unas semanas llegó a ser abordada por una lancha de la Guardia Civil cuando navegaba en Menorca. En ese momento Carl-Henric Svanberg no se encontraba en la embarcación, que estaba ocupada por los seis miembros de la tripulación.

Aduanas pretendía revisar la embarcación cuando la propiedad le informó de que se encontraba en ese momento en Menorca. La reacción de los inspectores fue fulminante al considerar que, a falta de que se liquiden los impuestos, la embarcación no se puede mover. Así, se dio aviso a la Guardia Civil para que inmovilizara el Cygnus. Tras ese episodio, aduanas optó por el embargo provisional de la embarcación como una medida para garantizar la cuantía que plantea recaudar por el IVA y los aranceles que ha de abonar Carl-Henric Svanberg.

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Mientras se cierre el procedimiento administrativo, la embarcación está condenada a permanecer en puerto y lo hará durante meses, dado que los trámites se encuentran aún en una fase inicial. La inspectora de aduanas encargada del expediente presentó el pasado 4 de agosto una propuesta de liquidación provisional de los impuestos, que se sitúa en torno a los dos millones de euros. La representación del empresario sueco contestó pocos días después, y ahora el asunto está pendiente de que los funcionarios acepten o no esas alegaciones y formulen una liquidación definitiva.

Esa cantidad puede ser recurrida ante el Tribunal Económico Administrativo, que cierra el recorrido burocrático y más tarde en los juzgados de lo Contencioso. Todo el proceso puede durar años aunque la medida que pesa sobre la embarcación tiene sentido en esa primera fase administrativa.

Mientras, los seis tripulantes de la embarcación, que incluye al capitán, permanecen en el yate en el que residen sin poder moverlo. Svanberg adquirió el velero, de 34 metros de eslora en el 2016 en Nueva Zelanda y quiere que tenga como base el puerto de Palma, para lo que tiene que liquidar impuestos.