Zona hotelera de Calvià. | A.S.

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Los touroperadores y grupos turísticos alemanes y británicos han obligado a hoteleros de Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera a renunciar a cualquier tipo de subida de precios para poder contratar con ellos la temporada de verano 2022.

La situación es generalizada entre las pequeñas, medianas y grandes cadenas hoteleras de las Islas. «Es lo que nos han pedido para poder reactivar el mercado turístico el próximo año, pero ello afecta a la cuenta de resultados de las empresas, tras un 2020 perdido y un 2021 lleno de incertidumbres e incógnitas», señalan desde la Agrupación de Cadenas Hoteleras de Balears.

La pandemia ha cambiado de raíz todo el proceso de comercialización turística en los mercados emisores, de ahí que los touroperadores han comunicado a los hoteleros    de Balears que «los contratos con garantía son historia», porque ahora impera la venta de último momento (last minute) y todo está regulado por la normativa COVID impuesta por Bruselas. Los turistas pueden anular la reserva en el momento que consideran oportuno, sin que ello lleve contemplada penalización alguna. Esta situación es la que genera incertidumbre tanto en el sector hotelero como en las aerolíneas y touroperadores.

Rentabilidad

Los grupos turísticos extranjeros, según los hoteleros, quieren con esta estrategia recuperar la rentabilidad perdida desde 2020, que ha propiciado en muchos casos las ayudas estatales para dar liquidez a los grupos y empresas turísticas para evitar su quiebra.

La opinión de los hoteleros es que en la temporada 2022, con la normalización sanitaria propiciada por la culminación de las campañas de vacunación en todos los países europeos, los touroperadores recuperen rentabilidad y puedan hacer frente a los pagos. Al mismo tiempo, ello propiciará que «cumplan con sus compromisos contractuales con los hoteleros y se pueda reactivar la actividad empresarial en toda la cadena de valor turística».

Recuperar en 2023 el «poder» perdido

Las cadenas hoteleras de las Islas han aceptado las condiciones impuestas por los touroperadores, pero al mismo tiempo también reconocen que la negociación de la temporada 2023 «será complicada, ya que los hoteleros queremos recuperar la posición perdida este año en cuanto a merma de ingresos turísticos».