Balears llegará a finales de este mes al 70 % de la población vacunada con doble pauta, la campaña seguirá después, cuando deje de ser masiva y quede la repesca de casos, en los centros de salud. | M. À. Cañellas

TW
35

Se abre la vacunación sin necesidad de cita previa. A partir del próximo miércoles, todos aquellos a quienes les apure acercarse a un ordenador, no lo necesitarán si quieren recibir el suero contra la COVID. Bastará con que se presenten en los vacunódromos de Son Dureta, Inca o Manacor (en el caso de Mallorca) en el horario de 16 a 19 horas, con su identificación.

La medida se toma después de que la semana pasada se quedaran 9.000 huecos vacíos. «Esta semana ofrecemos más de 69.000 y es necesario que la gente vaya», dijo la responsable de la campaña en Balears, Eugenia Carandell, quien recordó que las vacunas reducen de forma significativa la posibilidad de un ingreso hospitalario.

A quien prefiera un suero determinado frente a otro, también le facilitan las cosas. «Ahora mismo no asignamos vacunas a ningún grupo, estamos poniendo Pfizer y Moderna a todas las edades y Janssen por encima de 40. No hay vacunas por segmentos poblacionales», explicó.

Con 670.287 personas con las dos dosis, casi el 65 % de la población diana, se está reduciendo el número de personas diarias a quien se vacuna. Conscientes de que apenas queda un 25 % de la población pendiente, Salut piensa ahora la forma de afinar la llamada.

Los centros de salud han empezado la repesca por franjas de edad más jóvenes y esta semana están llamando, caso por caso, a los de 67 a 69 años. «Hemos sumado a 230 personas y tenemos 247 negativas, también detectamos problemas administrativos, con la base de datos, para localizar a gente».

A medida que avanza la campaña de vacunación masiva y queda menos gente, no tendrá sentido seguir manteniendo abiertas las grandes infraestructuras. Con el tiempo, «volveremos a los centros de salud que es el lugar natural de vacunación», admitió.

Evolución

El portavoz del comité autonómico de enfermedades infecciosas, Javier Arranz, analizó por su parte los datos de la pandemia que, pese a tener la incidencia más alta de todo el Estado, lleva varios días de frenada. «Estamos en 906 casos por 100.000 habitantes a 14 días, pero este indicador a siete días es de 345, casi una tercera parte, lo que pone de manifiesto que estamos en una bajada de la famosa curva», aclaró. Aunque es difícil predecir, «da la sensación de que el descenso será más rápido que en olas anteriores», remarcó, aunque se necesitan más días para verificarlo.

Noticias relacionadas

El por qué de esta bajada no tiene un único motivo, «las restricciones, el insistir a diario en la preocupante situación, y que la población tardara más tiempo en asumirlo... Son un cúmulo de factores», resolvió el experto. Lo que se verá a partir de ahora es más fácil de prever, queda una semana de incremento de hospitalizaciones y otra más para ver llegar las UCI al máximo de demanda. ¿Después? Se puede echar un vistazo a lo que está pasando en el Reino Unido que ha levantado las restricciones cuando la variante Delta es ya la predominante y ¿qué se observa? Bajan los contagios.

«Quizás porque la inmunidad de rebaño no sólo es la vacuna, sino también el número de personas infectadas. Si calculamos las dos cifras probablemente el porcentaje de personas con anticuerpos es superior al que conocemos», asegura Arranz.

En Balears se notificaron ayer 470 nuevos positivos y había 342 personas ingresadas en planta y 75 en una UCI. Pese a que son 17 más que hace una semana se ha mantenido el porcentaje en el nivel de ocupación que sigue entre el 21 y 22 %.

Según el doctor Arranz, el motivo es que gracias a los planes de contingencia de los diferentes hospitales se han podido abrir nuevas camas de críticos.

Pese a todo, el grueso de los casos «dado el perfil de personas jóvenes, y más leve en general» está recibiendo atención en sus domicilios. Esta gran carga sanitaria de casi 13.000 positivos (200 más que hace una semana) recae en los profesionales de Atención

Primaria.

La franja de edad en la que se sigue contagiando más gente es la de 16 a 39 años, «los jóvenes son los que se infectan pero vemos los efectos secundarios al cabo de un tiempo en las personas mayores de su alrededor», explicó el experto quien recordó la importancia de protegerse.

Javier Arranz insistió asimismo que el virus no entiende de factores y «realmente afecta a todo el mundo». En la UCI de Menorca hay un joven de 22 años ingresado y en Eivissa, otro de 20.

Por otra parte, la obesidad se ha confirmado como un importante factor de riesgo en los procesos pulmonares severos, más determinante incluso que otros factores que también influyen como la hipertensión o la diabetes.