Los caballos en una imagen de julio, antes de que se retirasen los letreros que les daban sombra.

Cerca de ocho caballos pasan todo el día bajo el sol y no cuentan con ningún tipo de resguardo en una finca privada en las inmediaciones del Hipòdrom Son Pardo. Así lo ha denunciado una vecina, Teresa Iglesias, quien asegura que «estos animales llevan mucho tiempo en estas condiciones».

A pesar de que ha trasladado la queja a la Conselleria d’Agricultura, sin ninguna solución porque no les compete, y que la próxima decisión será informar al Seprona, constata que hay más personas que conocen la situación.
«Paso cada día por el hipódromo y siempre están en el sol. Me sabe mal porque yo también tengo animales», lamenta Teresa, quien además se ha informado de que el dueño de esta finca vive en Barcelona.

Letreros

La denunciante asegura que cada mediodía observaba cómo estos caballos se resguardaban del sol en unos letreros instalados en el terreno. Sin embargo, hace aproximadamente una semana que «los han retirado, y ya no están de ninguna forma protegidos».

Además, ha averiguado que, ante la ausencia del propietario de la finca, «sé que sacan a los caballos de las cuadras por la mañana, pero al menos podrían poner un sombrajo», opina Teresa Iglesias, quien confiesa que lleva tiempo pensando en denunciar para que estos animales puedan tener una solución cuanto antes.

Todo ello lo justificó también en las oficinas del Hipòdrom Son Pardo, donde compiten en las carreras. «Desde allí me dijeron que se queja mucha gente de lo mismo, pero que no pueden hacer nada porque se trata de un espacio privado, de un hombre que vive en Barcelona. Por su parte, cuando llamé al Seprona me informaron de que deberían poner sombrajos para que se resguarden», dice.

Ante la falta de claridad, Teresa ha pensado en denunciar cuanto antes para que se regule la situación. «Yo tengo burros y más animales y debemos ir con cuidado», destaca.

Acudir en un día de carreras

Esta vecina, fiel amante de los animales, asegura que ha pensado en acudir al Hipòdrom Son Pardo en un día de carreras para trasladar las quejas de forma directa, ante el grave estado en el que se encuentran los caballos en los terrenos colindantes. Espera que más gente, conocedora del caso, pueda unirse a esta causa y que pueda cambiar su solución.