Imagen de archivo de varias personas llegadas en patera.  | Jaume Morey

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Cuando llega una patera a Baleares existen una serie de protocolos que seguir. El sanitario se ha tenido que reinventar para añadir las prevenciones COVID. Si bien hasta ahora un equipo de sanidad exterior comprueba el estado de salud de cada uno de los inmigrantes que han llegado en una patera, después está en manos de Cruz Roja el hacer una valoración. Con la pandemia, la Conselleria de Salut se ha sumado a este protocolo sanitario y envía una UVAC a las dependencias del puerto de Palma donde se atiende a estas personas.

En primer lugar se les separa por grupos en función de la patera para que no se mezclen entre ellos mientras se les hace un test de antígenos. Si algún caso da positivo automáticamente se valida con una PCR a esa persona y a todos los contactos estrechos que iban en su misma barcaza.

Según el protocolo de inmigración del Ministerio que sigue Salut, a los positivos hay que hospitalizarlos. En este caso no siempre hay sitio en la parte medicalizada del hotel puente y se les lleva a un centro de media estancia como es Sant Joan de Déu. A este supuesto existe la excepción de si el positivo es un menor de edad, entonces se le traslada a una unidad de pediatría de Son Espases.

Por otra parte, los contactos estrechos guardan cuarentena, en este caso sí van al hotel Bellver, donde deben permanecer aislados y controlados durante diez días. Una vez reciben el alta si no han desarrollado síntomas pasan bajo la tutela de Delegación del Gobierno.

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