Este sábado el tráfico aéreo en Son Sant Joan fue casi tan frenético como hace dos años. | Redacción Local

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Durante la jornada de este sábado el tráfico aéreo en Son Sant Joan fue casi tan frenético como hace dos años, según las previsiones facilitadas por AENA. En total 194 vuelos nacionales y 728 internacionales, casi idénticos a los de 2019, cuando fueron 210 vuelos nacionales y 861 internacionales. Sin embargo, los datos tan favorables no ocultan la grave preocupación con la que los diferentes sectores vinculados al sector turístico contemplan la evolución de esta temporada, marcada, como ya ocurrió el año pasado, por la incertidumbre y el fracaso con el abrupto fin de tamporada a mediados del mes de agosto.

El presidente de la asociación de rent a car, Ramón Reus, confía en que esta coyuntura tan adversa «no vaya a más» ya que, desde su punto de vista, «ha faltado sensatez por parte de algunos para evitar haber llegado a la situación actual de contagios», en clara referencia a los botellones, fiestas ilegales y viajes de estudios de las últimas semanas. Desde su perspectiva «lo podemos pagar muy caro».

Como presidente de la patronal del transporte discrecional, Rafael Roig, también manifiesta una visión pesimista respecto a las noticias que llegan desde los mercados de los principales emisores turísticos.

La visión de Roig es especialmente pesimista si se tiene en cuenta que «la facturación de nuestro sector está un 70 por ciento por debajo de la que tuvimos en 2019», debido, en buena medida a las preferencias de los visitantes por el alquiler de vehículos, además de factores añadidos como la drástica reducción de cruceros turísticos y la caída en la demanda de excursiones.

La impresión más generalizada es que la economía balear se juega estos días el ser o no ser de toda la temporada turística, muy pendiente del impacto definitiva de las decisiones de los gobiernos de Gran Bretaña y Alemania.

Todos los interlocutores coinciden en apuntar que recuperar la temporada será muy difícil a pesar de una caída en la incidencias de los contagios, «recuperar el terreno perdido es muy complicado», señala Jordi Mora (PIMEM), entre otras razones debido a que los grandes operadores internacionales ya están desviando sus ofertas hacia destinos competidores en el Mediterráneo, en especial hacia Grecia; un país que está logrando esquivar esta quinta ola de la COVID.

Jordi Mora (PIMEM): «En sólo tres semanas todo se ha ido al traste»

El presidente de la Petita i Mitjana Empresa de Mallorca, Jordi Mora, admite que «estamos inmersos en una auténtica montaña rusa y todo el mundo recuerda lo que ocurrió en agosto del pasado año, cuando la temporada se cerró de golpe». Aunque admite que la situación sanitaria «ahora es diferente, lo cierto es que las decisiones de algunos países como los Países Bajos o Gran Bretaña son un mal síntoma. No se puede ocultar que hay mucha preocupación». En este sentido, Mora admite con resignación que «en el mes de junio había unas magníficas expectativas y ahora, en apenas tres semanas, todo se ha ido al traste» para describir la difícil situación coyuntural que viven las empresas.