El turismo alemán sigue llegando a la Isla y una de sus zonas preferidas es la Platja de Palma. | M. À. Cañellas

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La decisión del Gobierno alemán de considerar a toda España, incluidas Balears y Canarias, zonas de riesgo simple por la COVID, preocupa a todo el sector turístico de las Islas porque el incremento de la tasa de contagios está repercutiendo ya en el principal mercado emisor. Las cadenas hoteleras puntualizan que la situación es muy difícil «porque ya antes de la postura de Berlín, se registraba un parón de la venta de reservas en Mallorca y resto de islas y ahora se está agudizando».

Cadenas, asociaciones hoteleras, transportistas, resto de sectores turísticos y la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) coincidieron ayer en que hay que acelerar al máximo «la vacunación para garantizar en los mercados emisores europeos que Balears es un destino seguro».

Desde la FEHM puntualizaron que «la declaración de zona de riesgo tiene una repercusión que no es baladí, ya que supone un claro desincentivo para el turista que viene a complicar más aún la fragilidad que caracteriza a esta temporada».

Es por ello, al igual que solicitan todas las patronales turísticas, que la FEHM advierte que «es necesario acelerar más si cabe la vacunación y utilizar todas las herramientas que estén al alcance para evitar la propagación de la COVID-19».

La patronal hotelera, dentro de esta línea, ya se ha puesto en contacto con touroperadores alemanes para monitorizar la repercusión que tendrá la decisión de Berlín en el que es el principal mercado emisor para Mallorca.

El presidente de la patronal del transporte discrecional y de la FEBT, Rafael Roig, calificó de mala noticia la catalogación de Balears como zona de riesgo, «por lo que es fundamental que se acelere el plan de vacunación para ser un destino seguro».

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La presidenta de la Asociación Hotelera de Platja de Palma, Isabel Vidal, valoró la decisión de Berlín en la misma línea. «Puede afectar a la tendencia turística de la recuperación que se veía en los últimos meses. Es por ello, que pedimos la máxima responsabilidad para bajar la tendencia de los contagios».

Las cadenas hoteleras mostraron su contrariedad «porque en dos semanas se ha tirado por la borda todo el trabajo que se ha hecho en el último año y medio para bajar los niveles de contagios. La única solución, si cabe, es generalizar la vacunación para que seamos un destino seguro y garantizar que haya temporada». Añaden que «Mallorca afronta un grave problema y hay que atajarlo para paliar el actual parón de ventas de reservas».

La directora general de Turisme, Rosana Morillo, subrayó que «el ser catalogados como zona de riesgo menor no tiene grandes cambios para los viajeros alemanes, salvo que tienen que rellenar un formulario específico por rastreo. No prevemos un impacto alto en las reservas, pero hay que mandar un mensaje de tranquilidad y serenidad al sector».

Por su parte, el presidente de la Associació de Petit Hotels, Juan Manuel Ordinas, manifestó su confianza en que no haya incidencia «pero en Alemania siempre hay una repercusión social cuando el Gobierno recomienda no viajar a un destino, de ahí que hay que controlar lo que sucede en las próximas semanas». Ordinas añadió que «si no somos capaces de demostrar que somos un destino seguro con un plan de vacunación que funcione, los problemas vendrán añadidos».

La preocupación en todo el sector turístico es más que manifiesta porque cualquier distorsión que se produzca con el mercado alemán tiene un efecto multiplicador negativo en Mallorca y resto de islas. Todas las patronales piden al Govern mayor contundencia para evitar los contagios y acelerar el plan de vacunación.

¿Cómo afecta esta decisión a los turistas alemanes?

En la práctica, que Balears figure en la lista de zona de riesgo simple para Alemania apenas tiene efectos en la operativa para los turistas alemanes procedentes de las Islas. Al regresar a su país, deberán presentar alguna de las siguientes opciones: prueba de la vacunación; prueba de que han pasado la enfermedad, certificada por un resultado positivo de prueba de PCR realizado al menos 28 días antes y no más de 6 meses; una PCR o un test de antígenos negativo. En caso de no presentar ninguna de estas pruebas, la cuarentena es de 10 días.