La normalidad está más cerca de ser una realidad en Baleares.

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Baleares vive su segundo verano con la pandemia de COVID-19 como protagonista. Sin embargo, la situación es muy diferente a la del año pasado, ya que la vacuna ha marcado un punto de inflexión.

El 22 de junio de 2020, España entró en la 'nueva normalidad' y el presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, proclamó que habíamos «vencido al virus». La realidad demostró que no era cierto y en julio comenzaron a producirse los brotes de coronavirus. La incidencia acumulada pasó de rondar los 5 casos positivos por cada 100.000 habitantes en julio a superar los 350 en agosto. Esto hizo que la mascarilla se convirtiese en obligatoria también en el exterior, aunque no logró frenar los contagios.

La temporada turística, que comenzó con una prueba piloto a nivel nacional en Baleares, dio al traste en agosto, cuando los principales emisores de turistas comenzaron a recomendar no viajar a Baleares. Muchos hoteles se vieron obligados a cerrar sus puertas mucho antes de lo previsto y los trabajadores tuvieron que volver a los ERTE.

El horizonte era muy negro. En septiembre comenzaron los cierres perimetrales de los municipios y barrios de Palma, que se prorrogaron durante todo el otoño. La vacuna aún era una mera esperanza que se veía muy lejana y la llegada del frío y el invierno complicaban aún más la situación sanitaria.

A finales de 2020 la vacuna comenzó a ser inyectada, aunque con un ritmo lento, pero la esperanza se hacía realidad. A finales de la primavera cogió ritmo de crucero y el verano ha arrancado marcado por el optimismo. Al igual que el año pasado, en cuanto ha comenzado a incrementarse la movilidad se han incrementado los contagios.

Baleares tenía una de las incidencias más bajas de España, menos de 50 casos positivos por cada 100.000 habitantes, pero con la llegada de lo viajes de estudios y Sant Joan los contagios comenzaron a dispararse entre los jóvenes. Cabe precisar, que el macrobrote de Mallorca ha derivado en más de 2.100 contagiados en todo el país y 8.000 aislados en todo el país.

«La vacunación lo ha cambiado todo»

Sin embargo, la situación es muy diferente a la de hace un año. Como ha asegurado la presidenta del Govern, Francina Armengol, «la vacunación lo ha cambiado todo. Este verano es muy diferente. Ahora, con prudencia, adelante».

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Aunque los contagios están disparados, este jueves se han notificado 510, lo cierto es que la presión asistencial es muy baja y hace 15 días que Salut no notifica fallecidos. La población más vulnerable ya está vacunada, ahora los que más se contagian son los jóvenes, a los que el virus les afecta menos. No obstante, siguen existiendo riesgos ya que algunos sí tienen que ser hospitalizados y el virus puede mutar y hacerse más resistente a las vacunas.

El especialista en Salud Pública y Medicina Preventiva, Joan Carles March, sostiene que «los primeros meses de la pandemia mostraron una gran incidencia entre los más mayores. Cerca del 40 % de los casos registrados se producían entre mayores de 70 años. Sin embargo, ese porcentaje ha bajado hasta el 11,6 % a primeros de junio de 2021. En cambio, los contagios entre la población de 15 a 40 años se han duplicado al pasar de un 15,7 % a un 27,7 %».

Esta tendencia se refleja también en la gravedad de los cuadros clínicos. «El año pasado, el 38,4 % de los casos registrados requerían hospitalización y un 3,9 % se convertían en ingresos en UCI, mientras que ahora la tasa ha bajado hasta el 7,3 % y del 0,7 %, respectivamente».

A nivel económico, Baleares es una de las primeras regiones del Mediterráneo en la que se ha reactivado el turismo. La única comunidad española a la que Reino Unido ha puesto en verde es Baleares, aunque este miércoles se ha aprobado que los británicos con la pauta completa de vacunación no tendrán que guardar cuarentena cuando viajen a España.

La situación económica es muy diferente y la economía balear ya comenzó a crecer en el primer trimestre. Aunque la desescalada se ha frenado por el aumento de contagios, el presidente del Gobierno ha asegurado que no se recuperarán el toque de queda ni el uso obligatorio de la mascarilla. El ocio nocturno es el que lleva una desescalada más lenta, pero a medida que avanza la vacunación crece el optimismo. En Baleares se han aplicado 1.043.942 dosis de la vacuna contra el coronavirus: el 60,9 % de la población diana ya tiene al menos una dosis y el 44,9 % la pauta completa.

March precisa que el 100 % de los mayores de 80 años están vacunados. «La vacunación de los mayores de 80 años se ha completado y la de los de más de 70 se encuentra en un 94,1%. Esto contribuye a que se reduzcan los demás indicadores de gravedad y fallecimientos. Las muertes se mantienen en sus niveles más bajos, con cifras similares al año pasado», concluye.

Ante este panorama, parece que Baleares y España se encuentran a un paso de la normalidad, sin necesidad de ponerle delante el adjetivo 'nueva' como ocurría hace un año. Sin embargo, al tratarse de un virus desconocido todos los escenarios están abiertos.