Santanyí es el municipio en el que más se ha incrementado el alquiler turístico.

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Mallorca cuelga el cartel de se alquila. El número de viviendas turísticas en Baleares en febrero de 2021 anunciadas en plataformas digitales era de 27.703, con 175.157 plazas y una media de 6,3 plazas por vivienda, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). A nivel nacional, las zonas costeras, las islas y Madrid son los territorios en los que se concentran más viviendas turísticas. En concreto, las cinco provincias con más viviendas turísticas son Alicante (33.391), Málaga (31.736), Islas Baleares (27.703), Barcelona (22.635) y Las Palmas (20.462).

Por el contrario, las zonas del interior de la península son las que menos viviendas para turistas tienen. Al final del listado está Palencia (152), Soria (295), Álava (300), Badajoz (330) y Zamora (344).

Con estos datos, el porcentaje de vivienda turística sobre el total de viviendas en España es del 1,2 %. Por comunidades, los mayores porcentajes se dan en Islas Baleares (4,7 %), Canarias (3,6 %) y Comunidad Valenciana (1,6 %). Por el contrario, las que tienen menores porcentajes son Extremadura (0,2 %) y Castilla-La Mancha, Castilla y León y Comunidad Foral de Navarra (todas con un 0,3 %).

No obstante, el número de estos establecimientos turísticos baja respecto a agosto de 2020 en todas las comunidades autónomas salvo en Canarias, donde aumenta un 0,2 %.

Santanyí, el segundo municipio de España con más incremento de la vivienda turística

Los ocho municipios en los que aumenta el número de viviendas turísticas son insulares. El segundo que sufre un mayor incremento es Santanyí (sube 6,8 %). Un 12.39 % del total de las viviendas del municipio son turísticas.

Cerca de Santanyí, la zona costera de Campos y ses Salines, donde se encuentran algunas de las calas y playas más conocidas de Mallorca, también tienen un alto porcentaje de vivienda turística. En Campos es del 10, 52 %, en ses Salines del 8,29 % y en Felanitx del 7,46 %.

El 76,5 % de la vivienda turística de España se encuentra en municipios costeros, frente al 23,5 % de los municipios de interior. El porcentaje de vivienda turística es del 2,2 % en los primeros, frente al 0,5 % en los segundos.

Búger y la Serra de Tramuntana, una zona para turistas

Búger es el municipio de España con más viviendas de alquiler para turistas, el 29.46 % están destinadas a ello. Entre los municipios españoles con mayor porcentaje de casas turísticas, aparece en quinto lugar Pollença (23,22). A diferencia de Búger, debido a su extensión, este cuenta con más de mil viviendas turísticas.

Asimismo, el 38,3 % de las viviendas turísticas se encuentra en municipios de entre 10.001 y 50.000 habitantes y el 27,6 % en los de más de 100.000 habitantes. Los municipios de menos de 1.001 habitantes concentran el 3,7 % del total.

En general, la Serra de Tramuntana se tiñe toda de rojo y aglutina casi toda la oferta para visitantes. Fornalutx con un 18,56 %, Deià (14,84 %), Escorca (13.22 %), Balyalbufar (10.64 %), Sóller (9.06%). Alcúdia también tiene una amplía oferta de alquiler vacacional (16,68 %).

Palma, en blanco

El metro cuadrado se paga muy caro en Palma. Es único municipio de Mallorca que queda marcado en blanco en el mapa de viviendas turísticas. En el total de viviendas de la ciudad sólo un 0,81 % está destinado a casas turísticas. Una cifra muy poder debajo de las que se observan en el resto de zonas costeras de la Isla. Actualmente el precio medio de alquiler en Palma es de 12,4 euros el metro cuadrado.

El alquiler turístico en pisos está prohibido de forma expresa en la ciudad desde hace tres años, aunque si es posible optar por un alojamiento vacacional siempre que no se trata de pisos. El equipo de gobierno municipal adoptó esta decisión en 2018, aunque antes no estaba permitido de forma expresa.

La Ley de Turismo de Baleares aprobada en 2017 solo permite la comercialización de viviendas vacacionales con la correspondiente autorización de la Conselleria de Turisme. Hasta esta fecha no se concedían licencias a pisos y en 2017 se estableció una moratoria de un año, hasta que se aprobó la zonificación por parte de los Consells.