Una de las pequeñas tortugas que han soltado en la playa de Menorca.

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Justo cuando acaban de cumplir un año cuando regresan a su hogar, el mar. El Servicio de Protección de Especies ha liberado este jueves a 47 ejemplares de tortuga marina (Caretta caretta) en la playa de sa Mesquida, en Menorca, considerados los primeros que, según la documentación existente, nacieron en una playa de Baleares.

Estas pequeñas tortugas han vuelto al mar con un peso mediano de 1,2 kilos y una longitud de unos 20 centímetros. Todas ellas han sido sexadas con la colaboración del Oceanográfico de Valencia y el Hospital Veterinario Aragón de Mallorca. Los resultados indican que un 21 por ciento de los ejemplares son hembras y un 79 por ciento son machos, lo que aporta datos sobre la temperatura en que se tienen que desarrollar los huevos. Así, tal como indican las observaciones de los expertos, una temperatura más alta – como la que se tiene a las incubadoras – permite que haya una ratio mayor de hembras.

Gracias al programa head-starting, los ejemplares han logrado los parámetros adecuados para su liberación, puesto que se ha incrementado la capacidad de adaptación y supervivencia en el medio. Todos ellos llevan incorporado un chip, que permitirá identificarlos. Además, una de las tortugas lleva incorporado un sistema de geolocalización para poder seguir su trayectoria.

La puesta de sa Mesquida fue la primera de 2020. Hay que recordar que, después, hubo otra en Cala Nova y en Cala Pilar. Para garantizar el desarrollo correcto de los quelonios, el personal técnico de la Conselleria ha decidido escalonar la suelta de los ejemplares de estas postas.

Desde el Servicio de protección de especies recuerdan que ya ha empezado la época de nidificación de las tortugas marinas en el Mediterráneo occidental y que es importante que, si se encuentra un rastro en la arena, se telefonee enseguida el 112 para activar el protocolo. Para no generar estrés al animal, es necesario no acercársele ni deslumbrarle con linternas o flashes. Igualmente, y para proteger el posible nido, no se tiene que difundir su ubicación a través de las redes sociales.