A partir del sábado será posible sentarse de nuevo en la barra de un bar. Estarán autorizadas hasta medianoche y solo se podrán juntar dos personas a una distancia de 1,5 metros del resto de clientes. Su uso solo se permite si se consumen alimentos. | P. Pellicer

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Baleares entra el sábado en la recta final de la desescalada, lo que es posible por la buena situación epidemiológica de la comunidad y el avance del ritmo de la vacunación. El portavoz y conseller de Turisme i Treball, Iago Negueruela, anunció este martes las medidas que se aprobarán el viernes y que suponen una flexibilización importante «pero responsable» de las restricciones actuales.

Bares y restaurantes podrán abrir hasta las dos de la madrugada tanto interiores como exteriores, siempre que las ordenanzas municipales lo permitan. Este horario también se aplica a locales de juegos y apuestas. Además, en las terrazas se podrán juntar hasta 12 personas por mesa. En los interiores, el aforo se mantiene al 50 % y con seis personas por mesa, con la novedad de que se reabren las barras.

Después de más de medio año, será posible consumir de nuevo en una barra de bar o restaurante. Eso sí, con control. Los clientes deberán estar sentados en un taburete y solo se podrán juntar dos personas, a una distancia de 1,5 metros del resto de comensales. El uso de la barra está permitido siempre que se sirvan alimentos y a partir de medianoche están prohibidas.

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Otra novedad es que el ocio nocturno puede volver a operar y se inicia así la desescalada paulatina de un sector que lleva cerca de un año cerrado. Negueruela destacó el avance de las negociaciones con el sector en las últimas semanas, que han trabajado de forma conjunta. Por el momento, a partir del sábado, se permitirá la actividad de los locales que ejerzan las actividades propias de café-concierto y bar de copas, con la misma normativa que en la restauración. Esto es, hasta las dos de la madrugada. El baile no está aún permitido y también se mantiene la suspensión de discotecas, salas de fiesta y salas de baile hasta más adelante.

Las medidas estarán vigentes hasta el próximo 3 de julio, cuando se revisarán de nuevo y se volverán a flexibilizar si la situación sanitaria se mantiene estable. En este sentido, Negueruela ya avanzó que a partir del 3 de julio se dará un paso adelante en las actividades culturales y de ocio en el exterior. Este avance está condicionado al resultado de las pruebas piloto que se realizarán el próximo 25 de junio en el Hard Rock de Eivissa ­y en el concierto de Sidonie del Mallorca Live Festival. Si funcionan, a partir del 3 de julio se permitirán eventos de ocio y culturales con un aforo de 5.000 personas siempre que se realicen en el exterior. No se requerirá ninguna prueba diagnóstica para acceder, aunque la mascarilla será obligatoria. Además, se deberán diferenciar la zona de baile –donde no tendrá que haber distancia de seguridad–, del área de bebida, donde el consumo se realizará en mesa.

Otro sector en el que se suavizan las restricciones es el de los eventos. En bodas, bautizos, comuniones y celebraciones similares, el aforo permitido es de 120 personas en exteriores y 50 en interiores, que puede alcanzar las 200 personas fuera y las 100 dentro si los asistentes están vacunados, han pasado la enfermedad o cuentan con una prueba diagnóstica negativa. De este modo, el pasaporte COVID se podrá utilizar en este tipo de eventos y no solo para viajar.

Satisfacción

Las medidas se anunciaron tras la reunión de la Mesa de Diálogo Social, de la que forman parte patronales y sindicatos. Los presidentes de CAEB y PIMEB, Carmen Planas y Jordi Mora, respectivamente; así como los líderes de CCOO, José Luis García; y de UGT, Lorenzo Navarro, coincidieron en mostrar su satisfacción por el avance en la desescalada, que permite la reactivación «segura» del turismo y de la actividad económica. Recordaron que en los últimos meses se han aplicado restricciones «muy duras», pero insistieron en que la estrategia «ha funcionado». Los sindicatos reivindicaron que se reactive el empleo en condiciones dignas y las patronales, fomentar otros mercados turísticos.