Según Andrés Ochogavía, el Dispositivo de Avance Mandidular (DAM) permite dormir sin emitir ronquidos. | Teresa Ayuga

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«El ronquido parece algo gracioso, pero en realidad enmascara un problema», dice Andrés Ochogavía, responsable de la palmesna Clínica Dental Ochogavía y especialista en el sueño. Las cifras demuestran que no es el problema de una minoría. El 46 por ciento de los hombres y el 26 por ciento de las mujeres ronca por la noche. Es un sufrimiento para los que roncan, pero aún más para los que duermen al lado del roncador.

«Es un verdadero problema de salud cardiovascular y neurocognitivo», dice Ochogavía. El ronquido «puede ir acompañado de apneas, un colapso total de la vía aérea. La persona deja de respirar, en algunos casos hasta un minuto, y de diez hasta cincuenta veces la hora». A esta falta de oxígeno le siguen microdespertares, «el paciente hace un sobreesfuerzo por volver a respirar y no descansa bien», cuenta Andrés Ochogavía.

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Este dentista es experto en Medicina Dental del Sueño, Ronquido y Apneas. Hasta ahora una solución para evitar los ronquidos era una aparatosa mascarilla o incluso la cirugía. Sin embargo, Ochogavía ha introducido en la Isla una nueva mejora, «el Dispositivo de Avance Mandibular (DAM)» que aprieta la mandíbula y las estructuras blandas que causan el colapso, como la lengua, la faringe o el paladar blando, lo que permite el paso del aire».

Coordinación

Ochogavía advierte que para tratar los ronquidos y la apnea del sueño «se requiere de un equipo multidisciplinar en el que participan neumólogos, neurofisiologos, otorrinos, dentistas, endocrinos y dentistas». Este experto está en contacto con distintas unidades del sueño. El objetivo es común: volver a dormir y hacerlo en silencio.